¡Aceite comestible para su motor!
23 de marzo de 2004
Al taxi no se le nota nada extraño, un Mercedes como casi todos los taxis en Alemania. Apenas al abrir la puerta del maletero, un tanque de 40 litros salta a la vista. Su contenido es aceite vegetal del más común, que sirve de combustible al automóvil. "El aceite de freír es un combustible fenomenal para motores diesel", explica el berlinés cincuentón dueño del taxi y creador del nuevo combustible. "Y las emisiones son igual a cero", aclara orgulloso.
El diesel: necesario aunque no tanto
Sin embargo, no puede prescindir totalmente de la estación de gasolina. Para el encendido se necesita el gasóleo, porque el aceite, para que el automóvil funcione, requiere de una temperatura de 70 grados. En promedio, el aceite alcanza el 70% del volumen de combustible que Stephan Rühl, el ingenioso taxista berlinés, requiere. Y se propone aumentarlo. La ingestión del diesel o del aceite vegetal es regulada por una unidad de control y por una pequeña computadora, las cuales Rühl hizo fabricar especialmente. "Un poco de conocimiento técnico y cierta destreza con los tornillos sí que hay que tener", declara modestamente.
Otros combustibles
Rühl, por supuesto, no es el primero ni el último en constatarlo. En Estados Unidos, muchos agricultores utilizan el aceite de colza para hacer andar sus motores. Un científico de la Universidad de Virginia, así se publicó la edición electrónica de Der Spiegel, logró incluso a hacer combustible en base a un 35% de estiércol de aves de corral y un 65% de diesel. Por su parte, expertos árabes demostraron que el aceite de jojoba -aparte de sus propiedad cosméticas tan populares- es un excelente combustible, de bajas emisiones.
Sus ventajas son muchas, opinaban los expertos: no es venenoso, es pobre en carbono y no produce dióxidos de azufre. Esto último le hace bien al motor mismo, pues su corrosión es más lenta. A este "eco diesel", que alcanza el mismo rendimiento que el diesel normal, llegaron los investigadores de la Universidad de los Emiratos Árabes Unidos mezclando aceite puro de jojoba con metanol y un catalizador químico.
Los recursos naturales se agotan y las emisiones por los carburantes acaban con el medio ambiente, y a nadie - menos a las petroleras- se le ocurre poner remedio a la situación. Aceite de freír, aceite de jojoba, estiércol, aceite de colza... "las alternativas están a la mano", declara Rühl refiriéndose a los otros que han desarrollado combustibles alternativos. Y baratos.