1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Alan García, una vida marcada por el dramatismo

18 de abril de 2019

El dos veces presidente peruano se suició de un tiro en la sien este miércoles. Con su estridencia marcó una era compleja e inestable en el país sudamericano.

Peru Ex Präsident Alan Garcia Perez ARCHIV
Imagen: Reuters/M. Bazo

Resulta imposible comprender las últimas décadas de la política peruana si se omite su figura. Fue un hombre que llegó dos veces a la presidencia en contextos muy disímiiles. Lo cierto es que a sus 69 años se encontraba acorralado por las derivaciones de la red de corrupción que armó la constructora Odebrecht. De un modo dramático, Alan Garcia eligió este miércoles (17.04.2019) dispararse en la sien antes de ser detenido por estar acusado del delito de lavado de activos.

García falleció poco después en un hospital de Lima. "Consternado por el fallecimiento del expresidente Alan García. Envío mis condolencias a su familia y seres queridos", escribió el actual mandatario peruano, Martín Vizcarra, en Twitter. Palabras similares llegaron desde prácticamente todos los rincones del continente.

Odebrecht

El cerco de la investigación Odebrecht había comenzado a estrecharse sobre él a fines del año pasado, cuando fracasó en su intento de conseguir asilo en Uruguay para eludir la investigación de la fiscalía por supuesta corrupción.

En noviembre del año pasado, García ingresó a la embajada uruguaya en Lima, donde solicitó asilo alegando "persecución política". Pero Montevideo rechazó su pedido y al cabo de 16 días tuvo que marcharse a su casa. La situación no iba a ser sencilla.

Con el tiempo, la presión judicial lo fue afectando de un modo creciente, al punto que se mostró varias veces desencajado ante los periodistas, a los que retó a demostrar sus supuestos delitos.     

"Encuentren algo", dijo en noviembre en un mensaje dirigido a "los malvados que se pasan la vida diciendo que cualquier cosa que pudiera haber tiene que ser Alan García".

"¡Demuéstrenlo pues imbéciles!", exclamó entonces.

Una historia política peculiar

Nacido el 23 de mayo de 1949, Alan Gabriel Ludwing García Pérez se licenció en Derecho por la Universidad de San Marcos de Lima, se doctoró en la Complutense de Madrid y amplió estudios en la Sorbona de París.

Regresó a Perú en 1978 e integró la Asamblea Constituyente que redactó la Carta Magna de 1979. Después fue diputado por Lima y en 1982 secretario general del PAP.

García logró en 1985 llegar a la presidencia como candidato del emblemático partido de Víctor Raúl Haya de la Torre, Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA).

Fue el líder más joven en la región en asumir la presidencia de un país. En la convulsionada década de los ochenta, su gestión se transformó en un símbolo para otros movimientos del subcontinente.

Sin embargo, su gobierno llegó a los noventa con un desastre económico. Su política económica estuvo marcada por un severo control del tipo de cambio, la estatización de la banca y una inflación anual de más de 7.600 por ciento en 1990.

Otro de los frentes que no pudo administrar fue el auge de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso. De hecho, su gobierno fue acusado tanto de ineficacia en la lucha antisubversiva como de violaciones a los derechos humanos.

Además, bajo su mandato se produjo en 1986 la masacre de más de 200 presos en tres cárceles de Lima como respuesta a un motín de presuntos terroristas.

Su sucesor fue Alberto Fujimori, quien puso el sistema democrático peruano en jaque.

En la década de los noventa, fue perseguido tras el autogolpe de Fujimori de 1992 y solicitó asilo en Colombia y luego en Francia, donde permaneció hasta que en 2001 la Corte Suprema de Perú declaró prescritos delitos por los que nunca fue juzgado.

Dios y los imbéciles

Unos años después volvería a la vida política.  "Sólo Dios y los imbéciles no cambian", señaló entonces para justificar su metamorfosis al dejar de ser promotor de la intervención estatal en la economía y abrazar el libre mercado.

Alan García II: en 2006 volvió a la presidencia con un plan neoliberalImagen: Reuters/I. Alvarado

En 2006, venció en segunda vuelta a Ollanta Humala. Se adaptó entonces en este segundo mandato que concluyó en 2011 a la gestión neoliberal de la economía.

Sin embargo, tras dejar la presidencia, el fantasma de la corrupción lo persiguió hasta su muerte.

En 2016, al postularse a un tercer mandato, no superó el 5 por ciento de los votos, lo que le llevó a renunciar a sus cargos en el PAP y mudarse a España, donde residía hasta que quedó impedido de salir de Perú por orden de la justicia.

Las encuestas venían mostrando en los últimos meses que Alan García era el político más impopular de Perú, con un rechazo de 80 por ciento.

Deutsche Welle es la emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas. Síganos en Facebook | Twitter | YouTube |

Ir a la siguiente sección Descubra más