1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Alemania: las ciudades de la industria automotriz en crisis

Steven Beardsley
17 de diciembre de 2025

La crisis de la emblemática industria automovilística alemana está afectando a sus regiones más ricas y golpeando los bolsillos de sus habitantes.

Fábrica de Volkswagen en Wolfsburgo, el mayor fabricante de automóviles de Europa.
Wolfsburgo, sede de Volkswagen, el mayor fabricante de automóviles de Europa, lucha por mantener sus finanzas en orden en medio de la crisis de ventas.Imagen: Getty Images/C. Koall

Las exportaciones a todo el mundo las transformaron en unas de las regiones más prósperas de Europa, pero ahora, las capitales de la industria automotriz de Alemania enfrentan tiempos difíciles.

Ciudades como Wolfsburgo, Ingolstadt y Stuttgart —sedes de las compañías  Volkswagen, Audi y Mercedes, respectivamente— registran pérdidas dramáticas en sus ingresos fiscales. 

El resultado ha sido una temporada presupuestaria caótica, mientras los funcionarios luchan por cubrir las crecientes brechas de financiación mediante préstamos, impuestos más elevados y recortes del gasto.

En Friedrichshafen (estado de Baden-Wurtemberg), una ciudad de altos ingresos en el lago Constanza, en el suroeste de Alemania, y sede del proveedor de autopartes ZF, la ciudad se dispone a duplicar las tarifas de las guarderías infantiles en los próximos dos años, lo que supone un golpe para muchas familias.

En la ciudad bávara de Ingolstadt, el gobierno local está recortando eventos públicos y personal municipal, mientras se endeuda a gran escala. Incluso ha prohibido la compra de árboles de Navidad para espacios públicos. "La ciudad está sumida en una profunda crisis financiera. No hay otra forma de expresarlo", comenta a DW Dorothea Deneke-Stoll, vicealcaldesa de Ingolstadt.

Déficits record

La crisis va más allá de la industria del automóvil: en toda Alemania, las ciudades enfrentan crecientes déficits tras años de condiciones adversas. La competencia y la caída de la demanda externa han reducido las exportaciones, mientras que los altos costos internos erosionan los márgenes de ganancia.

Las ciudades dependen de los impuestos comerciales, que antes de la pandemia crecían con el auge empresarial. Entre 2023 y 2024 siguieron aumentando, pero por debajo de la inflación. René Geißler, experto en finanzas comunitarias, advierte sobre un "estancamiento” de los ingresos fiscales, una "señal negativa, porque, en una economía sana, esos ingresos siempre están creciendo”.

El fabricante de automóviles Audi ha convertido Ingolstadt en una de las comunidades más ricas de Alemania.Imagen: picture-alliance/P. Schickert

Los gastos siguen siendo altos debido a la migración, el envejecimiento de la población y la ampliación de beneficios sociales, según la Fundación Bertelsmann. La Asociación de Ciudades de Alemania prevé un déficit total de 30.000 millones de euros en 2025, que superaría el récord de 25.000 millones del año anterior.

En Ingolstadt, se espera que los ingresos fiscales para 2025 sean menos de la mitad de lo que se calculaba originalmente. Stuttgart, también en Baden-Wurtemberg, estima un déficit cercano a un 40 por ciento inferior a los ingresos de 2024.

Las ciudades alemanas están obligadas por ley a equilibrar sus presupuestos, lo que ha llevado a las autoridades a alargar su planificación hasta el invierno boreal. Wolfsburgo e Ingolstadt están a la búsqueda de soluciones.

El alcalde de la ciudad de Stuttgart, Thomas Fuhrmann, dijo en noviembre que la ciudad también tendría que revisar su planificación para 2026 y 2027. "Tenemos que volver a empezar desde cero", advirtió.

A fondo - Alemania: ¿sobrevivirá su industria automotriz?

42:34

This browser does not support the video element.

Cambio de rumbo

Los fabricantes de automóviles experimentaron un auge exportador en los años previos a la pandemia de COVID-19, consolidando a las ciudades automovilísticas alemanas como algunas de las más prósperas del país y del Viejo Continente. Ingolstadt ostentaba el segundo PIB per cápita más alto de Alemania en 2023, después de Wolfsburgo, y ambas se encontraban entre las cinco primeras regiones de toda Europa.

Audi, al igual que su matriz VW, atraviesa dificultades. Las ventas en China cayeron un 10 por ciento en la primera mitad de 2025, afectando también a proveedores.

"La industria vive un período de transformación hacia los vehículos eléctricos y sus áreas derivadas", lo que "impacta a los suministradores en Ingolstadt", señala la vicealcaldesa Deneke-Stoll. La magnitud del déficit les ha tomado por sorpresa: la ciudad calculaba 30 millones de euros, pero ahora se enfrenta a un déficit casi tres veces mayor, lo que supone un agujero presupuestario de 88 millones entre 2026 y 2029.

Identificar posibles recortes se ha vuelto una tarea compleja, porque más de 90 partidas incluyen servicios de basura, mantenimiento de parques y atención a adultos mayores. Suspender la compra de árboles navideños ahorra 20.000 euros, pero se requieren más medidas y más eficaces. Ingolstadt ha asumido nueva deuda y podría subir el impuesto a la propiedad, decisión polémica en el consejo. 

La ciudad contrajo nueva deuda a principios de año y, según Deneke-Stoll, podría verse obligada a aumentar los impuestos prediales. "Ese ha sido un gran punto de discordia en el ayuntamiento", destaca. "Pero, según mis cálculos, no podemos evitar seguir ese camino".

Replanteando el presupuesto

Las comunidades recortan servicios que fueron ampliados en tiempos de prosperidad. En Friedrichshafen, las familias disfrutaban de bajos costos de guardería gracias a la estructura de reparto de beneficios con el proveedor ZF y la Fundación Zeppelin, que financia programas sociales.

Flora Pfaff, madre de tres hijos, advierte que esto afectará a las familias. "Muchos aceptaron los altos alquileres, porque se compensaban con el cuidado infantil", explica a DW. 

Por su parte, René Geißler cree que la transformación automotriz pondrá a prueba a las ciudades: "Mantener calidad de vida será difícil". Y la vicealcaldesa Deneke-Stoll confía en la gente de Ingolstadt: grupos de la sociedad civil ya prestan su ayuda, como, por ejemplo, con los árboles navideños. "La prosperidad no está en riesgo, pero habrá recortes visibles", subraya.

(cp/ms)

Ir a la siguiente sección Descubra más

Descubra más

Mostrar más