1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Altos cargos del banco Vaticano renuncian tras escándalo

1 de julio de 2013

Se trata del director y vicedirector de la institución, que dejan sus puestos tras el arresto de un importante clérigo relacionado con la entidad.

Imagen: Reuters

Tres días después del arresto de monseñor Nunzio Scarano, sobre quien la Justicia italiana tiene abiertas dos investigaciones por presuntamente conspirar para ingresar 20 millones de euros a Italia de forma clandestina, dos altos cargos del banco Vaticano presentaron su renuncia a la entidad.

Paolo Cipriani, director, y Massimo Tulli, vicedirector, dejaron sus puestos “en el mejor interés del Instituto y de la Santa Sede”, dijo el Vaticano en un comunicado. El banco Vaticano, conocido oficialmente como Instituto para las Obras de Religión, sufre una profunda crisis y será sometido a una comisión especial que revisará sus actividades.

El papa Francisco pretende limpiar la imagen de la entidad, que ha sido escenario de escándalos financieros que han viciado sus actividades durante décadas. El Vaticano lanzó un proceso para seleccionar a quienes ocuparán los cargos vacantes de forma permanente, aunque por ahora Rolando Maranci fue nombrado vicedirector general y Antonio Montaresi como director de riesgos. Este último tendrá como objetivo mejorar el cumplimiento de las regulaciones financieras.

Vamos bien, pero falta

El IOR ganó notoriedad en 1982 cuando Roberto Calvi, un banquero italiano con estrechas relaciones con el banco Vaticano, fue encontrado colgando del puente de Blackfriars, cerca del distrito financiero de Londres. Un tribunal dictaminó que había sido asesinado, pero el crimen no ha sido resuelto. En 2011, Benedicto XVI realizó algunas reformas para mejorar la imagen de la entidad.

“El IOR y su equipo ejecutivo ha estado trabajando duramente para poner los procesos y las estructuras en línea con los estándares internacionales en contra del lavado de dinero”, dijo el presidente de la institución, Ernst von Freyberg. “Si bien estamos contentos con lo que hemos conseguido, es evidente que necesitamos nuevos liderazgos para acelerar este proceso transformador”, añadió, justificando las renuncias de Cipriani y Tulli.

Junto con Scarano, el pasado viernes fueron detenidos Giovanni Zito, un agente de los servicios secretos, y el operador financiero Giovanni Carenzio. A los tres se les acusa de ingresar, desde Suiza, 20 millones de euros a Italia. El dinero pertenecía a unos amigos millonarios de Scarano, quien además es investigado en Salerno por sospechas de lavado de dinero.

DZC (Reuters, dpa, AFP)

Ernst von Freyberg, presidente del IOR.Imagen: Malteser/Klaus Schiebel dpa
Ir a la siguiente sección Descubra más