Aprueban controvertida fusión
5 de julio de 2002
El Ministerio de Economía alemán dio a conocer hoy una de sus decisiones más controvertidas, al aprobar la adquisición del 40% de la compañía de gas Ruhrgas, por parte del segundo consorcio energético más grande de Europa, E.ON.
Muchos caminos conducen a Roma
E.ON acordó la compra de más del 40% de Ruhrgas por valor de 4.100 millones de euros con el consorcio petrolero Exxon Mobil, Shell y el grupo turístico Preussag. Sin embargo en el mes de enero pasado las autoridades de competencia alemanas y también la comisión antimonopolio rechazaron la compra, ante el peligro de que se cree un monopolio que imponga al consumidor precios horrendos en un mercado caracterizado de por sí por precios muy altos. Con esta fusión, las dos compañías controlarán el 60% del mercado de gas natural y una tercera parte del mercado de electricidad. Pero el ministerio alemán de Economía contravino y dio su aprobación a la compra, aduciendo que ayudará a reducir la fluctuación de precios en el mercado de gas natural y además asegurará un abastecimiento continuo.
Asegurar el abastecimiento
El Ministerio de Economía en pocas ocasiones contradice a la comisión antimonopolios, pero lo puede hacer en casos en los que las ventajas económicas sean mayores que los peligros a la competencia o cuando la fusión sea en interés de la nación. El abastecimiento de gas natural ha sido siempre un tema político muy sensible en Alemania, que importa el 80% de su suministro de gas natural, predominantemente de Rusia y Noruega.
Esta fusión permitirá a Ruhrgas incrementar su participación en Gazprom, la compañía estatal rusa de gas. Ruhrgas posee el 5 % de las acciones de esta compañía.
El Ministerio de Economía ligó la compra a una serie de condiciones entre las que se encuentran el que ambas compañías se desprendan de su participación en el suministrador de energía de Alemania del Este Verbundnetz Gas (VNG). VNG tiene ganancias de 3.000 millones de euros anuales y seguirá operando como una compañía independiente. Además E.ON deberá deshacerse de sus participaciones del abastecedor regional EWE. E.ON/ Ruhrgas también deberá ceder en los próximos tres años 75.000 millones de horas kilo watio de gas natural a competidores.
Aunque a regañadientes E.ON ha aceptado todos estos requisitos y se encuentra a un paso de convertirse en el primer suministrador de gas privado de Europa.