Argentina: Mercedes Benz y sus vínculos con la dictadura
Helen Whittle
24 de marzo de 2026
Unas 30.000 personas desaparecieron durante la brutal dictadura militar que gobernó entre 1976 y 1983. Las víctimas siguen luchando por justicia, mientras que varias empresas están acusadas de colaborar con el régimen.
Altos mandos de la junta militar argentina, liderada por el teniente general Jorge Rafael Videla (en el centro), durante su ceremonia de toma ilegal del poder, el 24 de marzo de 1976.Imagen: Prensa Latina/dpa/picture alliance
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En la madrugada del 24 de marzo de 1976, oficiales militares encabezados por el general Jorge Rafael Videla arrestaron a la presidenta Isabel Perón y declararon que las Fuerzas Armadas habían tomado el control de Argentina.
El mandato de Perón, entre 1974 y 1976, estuvo marcado por una inflación galopante, huelgas, violencia política y luchas internas en el partido. En medio de atentados terroristas y huelgas obreras, el régimen de Videla inició una brutal campaña de terrorismo de Estado, que los represores llamaron la "Guerra Sucia".
Opositores políticos, estudiantes, intelectuales, periodistas y abogados fueron perseguidos sistemáticamente, y el combativo movimiento obrero de Argentina se convirtió en el principal objetivo del régimen, que buscaba imponer su agenda radical de derecha y anticomunista.
Entre 1976 y 1983, unas 30.000 personas fueron víctimas de desapariciones en Argentina. La mayoría fueron llevadas a campos clandestinos donde permanecieron retenidas sin juicio, torturadas y asesinadas.
Las personas desaparecidas fueron enterrados en lugares secretos en fosas comunes, o arrojados desde aviones al río de la Plata o al océano Atlántico en los llamados "vuelos de la muerte".
Al menos 500 bebés recién nacidos también fueron robados a prisioneros y entregados a familias de militares para que los criaran, y algunos desconocen hasta el día de hoy su verdadera identidad.
En 1985, altos cargos del régimen fueron juzgados en el Juicio de las Juntas, donde Videla fue condenado a cadena perpetua.
Cincuenta años después del golpe de Estado, los argentinos aún lidian con los crímenes de la dictadura militar. Muchas de las víctimas y sus familiares siguen luchando por obtener justicia.
Sin embargo, las amplias normas de amnistía introducidas tras el derrumbe del régimen, así como el indulto general decretado en 1989, han obstaculizado los procesos judiciales contra los secuaces de la junta militar.
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La complicidad empresarial, una característica de las dictaduras militares
Gabriel Pereira, investigador en derechos humanos en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (CONICET), describe el proceso de justicia y rendición de cuentas como un avance lento y lento, donde los casos se prolongan durante décadas sin resolverse.
Ha estado haciendo campaña para exigir una mayor rendición de cuentas por la complicidad de las empresas en las violaciones de los derechos humanos durante la dictadura, a la que se hace referencia como una dictadura cívico-militar debido al papel clave que desempeñaron las élites empresariales y las corporaciones transnacionales.
"Los acusados son personas de la élite que comparten espacios sociales con la élite judicial", dice a DW. Y añade que algunos jueces se muestran "muy reacios" a exigir responsabilidades a sacerdotes, a otros civiles, o a actores económicos, ya que "no quieren abrir la caja y descubrir quién más formaba parte del aparato estatal".
En 2012, el exdictador argentino Videla (izquierda) y Reynaldo Bignone, presidente del régimen entre 1982 y 1983, (derecha), fueron condenados por planear el robo de bebés a presos.Imagen: Xinhua/IMAGO
Pereira es uno de los abogados que lleva el caso del ingenio azucarero La Fronterita, alegando complicidad empresarial en crímenes de lesa humanidad.
En 1975, los militares construyeron un centro de detención clandestino en la fábrica de la provincia de Tucumán, y existen indicios que sugieren que la dirección de la empresa proporcionó información a los oficiales militares sobre trabajadores que supuestamente fueron torturados y asesinados.
El abogado Wolfgang Kaleck, secretario general del Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR), con sede en Berlín, ha representado a víctimas del régimen durante los últimos 27 años.
Uno de los casos más sonados en los que ha trabajado involucra al fabricante automovilístico multinacional alemán Mercedes-Benz y a los familiares de sindicalistas que desaparecieron de su planta en Buenos Aires en 1976 y 1977.
Kaleck representó a Héctor Ratto en un caso contra el exgerente de la planta automotriz de Buenos Aires, Juan Tasselkraut, y altos cargos de Mercedes-Benz en la sede alemana del grupo.
Héctor Ratto afirma que Tasselkraut lo traicionó al citarlo a su oficina, donde lo esperaban oficiales del régimen. Allí lo llevaron detenido y lo torturaron con una picana, un dispositivo que aplica descargas eléctricas. Fue liberado al cabo de unos días, solo para ser secuestrado nuevamente y retenido durante 16 meses en centros de detención clandestinos.
Tanques y soldados frente la Casa Rosada, la sede del Gobierno nacional en Buenos Aires, durante el golpe de Estado de marzo de 1976.Imagen: AFP
Se cree que los directivos de la planta entregaron a los militares los nombres y direcciones de al menos 14 activistas sindicales, todos los cuales desaparecieron.
Estos hechos son el tema del documental de 2003 "Milagros no hay. Los desaparecidos de Mercedes-Benz", de la periodista alemana Gaby Weber, quien investigó los sucesos ocurridos en la planta entre 1976 y 1977. El título hace referencia a la respuesta que Tasselkraut dio cuando se le preguntó si existía alguna relación entre el asesinato de líderes sindicales y el aumento de la productividad en la planta.
"Aún no hemos obtenido justicia, pero hemos logrado evitar que la historia caiga en el olvido. Se informa sobre ella, se habla de ella, se hacen películas, se han escrito libros. La historia no ha desaparecido ni va a desaparecer", comenta Kaleck a DW.
Wolfgang Kaleck, secretario general del Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR), representó durante los últimos 27 años en juicios a víctimas de desaparición forzada en la dictadura que asoló a Argentina.Imagen: TOBIAS SCHWARZ/AFP/Getty Images
En respuesta a una consulta de DW, Mercedes Benz asegura que el experto en derecho internacional Christian Tomuschat fue contratado por la entonces DaimlerChrysler AG (Daimler-Benz se fundó en 1926 y se fusionó para formar DaimlerChrysler entre 1998 y 2007) para investigar las acusaciones de hace más de 20 años.
"La comisión de investigación independiente no encontró ninguna prueba que respaldara la afirmación de que los empleados de la entonces Mercedes-Benz Argentina que desaparecieron durante la dictadura militar de 1976-77 fueron secuestrados y asesinados por las fuerzas de seguridad del Estado a instancias de la empresa", asegura el comunicado.
La afirmación de que los empleados desaparecidos "eran activistas sindicales clave es inexacta", prosigue el texto, añadiendo que la empresa considera "infundadas las acusaciones contra la antigua Mercedes-Benz Argentina AG".
En 2017, las Madres de Plaza de Mayo y otros organismo de derechos humanos, junto con manifestantes, exigieron el regreso de los desaparecidos durante y después de dictadura cívico-militar en Argentina.Imagen: Julietta Ferrario/ZUMA/IMAGO
Generación perdida de activistas
La última dictadura militar de Argentina llegó a su fin en 1983, tras un intento fallido de arrebatar las Islas Malvinas a los británicos en 1982.
El 30 de octubre de 1983 se celebraron las primeras elecciones libres en más de siete años.
En Argentina, el 24 de marzo está oficialmente designado como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, y ese día millones de personas salen a las calles en todo el país para proclamar "Nunca más".
El actual presidente, Javier Milei, provocó un gran revuelo cuando afirmó que "no son 30.000" (en referencia a los 30.000 desaparecidos) durante un debate presidencial previo a su victoria electoral en 2023.
Memoria histórica cuestionada en Argentina
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Los opositores acusan a Milei de justificar el terrorismo de Estado equiparándolo con la violencia cometida por las guerrillas de izquierda. En 2024, Milei exigió justicia, no para las víctimas de la dictadura militar, sino para las víctimas de la guerrilla anterior al golpe.
También ha recortado el gasto estatal en grupos de la sociedad civil y lugares conmemorativos, además de obstaculizar la capacidad de la gente para protestar.
Eugx Grotz es una activista feminista, investigadora y portavoz de la "Asamblea en Solidaridad con Argentina en Berlín", fundada en diciembre de 2023 cuando Milei asumió el cargo.
Milei "está intentando reinstaurar la idea 'de los dos demonios', de que la violencia y la represión estatal eran una respuesta necesaria a la constante amenaza terrorista contra nuestro país", explica Grotz a DW.
Grotz nació después de que el régimen militar se derrumbara, pero aún hoy siente el peso de su legado. "Por un lado, significó la desaparición total de una generación de activistas", dice Grotz. "Por otro lado, creo que hemos aprendido mucho de las organizaciones de derechos humanos, que nos han demostrado que no hay que guardar silencio".
Para el investigador Gabriel Pereira, el aniversario no solo conmemora a las víctimas de la dictadura, sino que también es "una forma de resistir lo que está sucediendo con el Gobierno actual".
(cp/ms)
Argentina sigue movilizándose tras 50 años del golpe y la dictadura
Imágenes de la dictadura militar en Argentina, que marcó al país con sus crímenes de lesa humanidad, y de la lucha contra la impunidad, que aún continúa. Hay movilizaciones masivas este 24 de marzo de 2026.
Imagen: Cristina Sille/dpa/picture alliance
24 de marzo de 1976: golpe de Estado contra Isabel Perón
El 24 de marzo de 1976, la junta militar liderada por el teniente general Jorge Rafael Videla perpetró un golpe de Estado contra el gobierno de María Estela Martínez de Perón (llamada Isabel Perón). Esta se exilió en España. Allí comenzó lo que la junta llamó el "Proceso de Reorganización Nacional", que implicó la persecución, el secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas.
Imagen: United Archives/kpa Keystone/IMAGO
Isabel Perón se va en helicóptero de la Casa Rosada
Varias personas paradas frente a la Casa Rosada, el 24 de marzo de 1976, mientras la presidenta Isabel Perón, derrocada por la junta militar, se va en helicóptero. Muchas personas trataban de luchar en los '70 contra las consecuencias de un modelo económico que acentuaba la desigualdad. Luego, en dictadura, con el ministro de Economía José Martínez de Hoz, ese modelo se profundizó.
Imagen: Horacio Villalobos/dpa/picture alliance
La junta militar de Videla, Massera y Agosti
Tras el golpe de Estado encabezado por los militares Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, se cerraron las sesiones del Congreso. Aquí, la junta militar en la Casa Rosada, durante la toma ilegal del poder en Argentina.
Imagen: Prensa Latina/dpa/picture alliance
Represión y persecuciones
En la dictadura, las libertades individuales y los derechos humanos -como el derecho a circular libremente, a expresarse y a reunirse- fueron cercenados. Aquí, un soldado de las Fuerzas Armadas para a un conductor para un control y le pide documentos.
Imagen: UPI/picture alliance/dpa
Primeras marchas de las Madres de Plaza de Mayo
Terrorismo de Estado: la junta militar secuestraba, torturaba y mataba. Las personas desaparecían y sus madres empezaron a marchar en círculos en la Plaza de Mayo en 1976, rodeadas de militares a caballo, reclamando la aparición con vida de sus seres queridos. Nacía la icónica organización Madres de Plaza de Mayo, que luego tuvo gran repercusión y fue modelo en otros países del mundo.
Imagen: Daniel Garcia/AFP/Getty Images
"Nunca más"
Desde 1976 hasta 1983, las FF. AA. ejercieron el terrorismo de Estado secuestrando y asesinando sistemáticamente a miles de personas, y apropiándose de cientos de niños. Organismos de DDHH locales e internacionales impulsados por la sociedad civil lograron documentar los crímenes de lesa humanidad. El primer informe fue "Nunca Más", de la CONADEP (1984), bajo el Gobierno de Raúl Alfonsín.
Imagen: Carolina Jaramillo/Pond5 Images/IMAGO
El juicio a las juntas
En 1985, tras investigar y documentar crímenes de lesa humanidad de los militares de la junta y de perpetradores civiles, se juzgó a estos en un tribunal civil, en 1985, un hito histórico. El fiscal Julio César Strassera y el fiscal adjunto Luis Moreno Ocampo (aquí representados por Ricardo Darín y Peter Lanzani en el film "1985") lideraron los juicios, ejemplares en la lucha contra la impunidad.
Imagen: Florencia Martin/dpa/picture alliance
Alfredo Astiz durante su veredicto
Uno de los represores más famosos del terrorismo de Estado en la dictadura cívico-militar en Argentina es el exmilitar y exespía Alfredo Astiz. En la imagen, durante el veredicto del juicio en su contra, en 2011. Astiz está preso, con varias condenas a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad. Una práctica común era tirar a personas dopadas al Río de la Plata desde un avión militar.
Imagen: AP
El Museo de la Memoria de la ESMA, en Buenos Aires
Los rostros de los 30.000 desaparecidos en el Museo Sitio de Memoria ESMA, donde funcionaba un centro de tortura y asesinato de personas, inaugurado en 2015, es uno de los lugares de memoria de visita obligada para conocer los pormenores de los crímenes cometidos por los responsables de la dictadura militar. Los rostros de los desaparecidos están presentes allí y en la memoria de los argentinos.
Imagen: Luis Robayo/AFP
Robo de niños
Los exmilitares Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone fueron condenados y sentenciados a 50 años de prisión también por planificar sistemáticamente el robo y apropiación de niños nacidos de madres embarazadas en cautiverio, que fueron secuestradas y luego asesinadas por los perpetradores de la dictadura cívico-militar. Aquí, una protesta en Buenos Aires, en 2012, al darse a conocer el veredicto.
Imagen: Xinhua/IMAGO
Los más jóvenes observan
Según una encuesta del CELS, cerca del 70 % piensa que el Estado debe seguir juzgando a los militares por los crímenes cometidos durante la dictadura. El historiador Mariano Nagy dijo a DW que una mayoría de la sociedad argentina condena la dictadura militar, con su plan sistemático de eliminación de personas. Eso, a pesar de un "clima enrarecido" y "protofascista" en el Gobierno de Javier Milei.
Imagen: Rodrigo Abd/AP Photo/picture alliance
Madres, Abuelas e H.I.J.O.S.: "Que digan donde están"
Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y la organización Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, H.I.J.O.S., fueron y son clave para continuar con la labor contra la impunidad, así como para devolver la identidad a los cientos de niños robados en dictadura. Junto con la labor del Estado argentino, que cobró relevancia en años recientes.
Imagen: Luis Robayo/AFP
Estela de Carlotto y el Índice de Abuelidad
Estela de Carlotto fue una de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, que empezaron a buscar a los nietos sustraídos, unos 510, utilizando un método genético que marcó un hito científico: el Índice de Abuelidad. Hoy ya son 140 los nietos que recuperaron su verdadera identidad.
Imagen: LUIS ROBAYO/AFP
"Mi padre, el criminal"
¿Cómo enfrentan los hijos e hijas de los secuaces de una dictadura los crímenes de sus padres? En Argentina, los hijos de torturadores y asesinos se han unido para hablar sobre la culpabilidad de sus progenitores. Muchos de esos hijos están en contra de que se disminuyan las penas a sus padres. La película "Mi padre, el criminal" (2022) da cuenta de ello.
Imagen: ORF
Vigilia en la Plaza Mayo
La marcha y vigilia en la Plaza de Mayo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la víspera del 50º. aniversario del golpe militar que inició la dictadura en Argentina. El 24 de marzo de 2026 las manifestaciones son masivas, con diferentes actos e iniciativas. “Sigue habiendo una movilización social muy importante" contra "prácticas autoritarias”, dijo a DW Paula Livatchky, del CELS.
Imagen: Luis Robayo/AFP
Mujeres y diversidades siempre en la Plaza
Mujeres y diversidades ocupan la Plaza de Mayo en este 24 de marzo de 2026, el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, para expresar sin tapujos su condena a la dictadura militar y su apoyo a los organismos y sectores políticos que continúan luchando por acabar con la violencia estatal en todas sus formas en Argentina, también si se produce en democracia.
Imagen: Cristina Sille/dpa/picture alliance
Marcha del 24 de marzo de 2026
Contra toda disputa y controversia sobre la militancia política de algunos desaparecidos, a las personas asesinadas por la dictadura cívico-militar no se les dio el derecho a defenderse en un juicio justo. Por eso, la mayoría de los argentinos considera que no hubo motivos que justificaran el golpe de Estado y los crímenes de la dictadura.
Imagen: Luis Robayo/AFP
"Lucha por la justicia"
El reclamo de justicia para las víctimas se sigue escuchando hoy, en las marchas en Buenos Aires para revivir la memoria de la dictadura y sus crímenes, en las que participan figuras de la cultura y la política. Una inmensa bandera con fotografías de personas desaparecidas es transportada por la gente. Justicia, "ahora y siempre", se escucha desde los micrófonos.