Tras fracasar ayer la moción de censura contra la primera ministra Yingluck Shinawaat, se intensifican las protestas callejeras en Tailandia. Los manifestantes aseguran que no depondrán sus medidas de presión hasta lograr la dimisión de la mandataria. Después de sitiar varios ministerios y la sede del partido gubernamental, buscan ahora el apoyo del Ejército.