1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Así actúan los servicios de inteligencia de Irán en Alemania

15 de enero de 2026

Los iraníes en el exilio están en el punto de mira de los servicios secretos de un régimen que reprime violentamente las protestas en el país.

Protesta en Berlín contra el régimen iraní. Se muestra una bandera del león y la espada.
También en Alemania, como aquí en Berlín frente a la Puerta de Brandeburgo, se producen protestas contra el régimen islámico.Imagen: Rolf Zöllner/IMAGO

Mientras el régimen de Irán reprime con extrema brutalidad las protestas masivas, los iraníes exiliados en todo el mundo temen por la seguridad de sus familiares y amigos.

En Alemania viven unas 295.000 personas de origen iraní, según datos de 2024 de la Oficina Federal de Estadística. Casi la mitad tenía pasaporte alemán en 2021.

Personas del ámbito político y mediático en la mira del régimen

Muchos de ellos también deben preocuparse por su propia seguridad, en especial quienes participan en política o trabajan en medios. Esto porque, según la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV, por sus siglas en alemán), son blancos de los servicios secretos iraníes, que son muy activos y peligrosos en Alemania.

"La lucha contra grupos e individuos opositores dentro y fuera del país constituye uno de los ejes centrales de las actividades de los servicios de inteligencia iraníes", señala la entidad.

Y añade: "Para los gobernantes de Irán, estos grupos representan una amenaza para la subsistencia de su poder. Esto se refleja de manera especialmente clara en la repetida represión violenta de las protestas por parte del régimen".

Secuestros y asesinatos selectivos

Los relatos que llegan desde Irán ante la escalada de violencia son desgarradores y se cree que miles de personas han muerto, aunque no es posible verificar de forma independiente las cifras de detenidos y fallecidos.

Tampoco está claro si los servicios secretos iraníes han intensificado recientemente sus actividades en Alemania, pero las autoridades alemanas observan desde hace años "actividades de espionaje que suelen servir para preparar actividades terroristas estatales, entre ellas el secuestro o incluso el asesinato de la persona objetivo".

Protestas frente a la embajada iraní en Berlín. Probablemente, los servicios secretos iraníes espían a los manifestantes.Imagen: Siavosh Hosseini/ZUMA/IMAGO

Ciudadano alemán-iraní fue secuestrado y asesinado

La BfV advierte que las personas que viven en Alemania pueden ser víctimas de este tipo de operaciones. Cita el caso de Jamshid Sharmahd, ciudadano con doble nacionalidad iraní y alemana, que fue secuestrado en 2020 durante un viaje a un país vecino de Irán y ejecutado cuatro años después, según se informó inicialmente. Más tarde se indicó que había muerto poco antes de la ejecución prevista.

Para la agencia alemana, existe un patrón claro: "Cabe suponer que Irán seguirá deteniendo de forma selectiva a ciudadanos occidentales bajo pretextos inventados y los utilizará como medio de presión en una especie de 'política de rehenes'". El objetivo sería imponer intereses políticos, por ejemplo, mediante intercambios de prisioneros encarcelados en el extranjero.

Alemania cerró todos los consulados iraníes

Tras la muerte de Jarmahd, el Gobierno alemán cerró en 2024 los consulados generales iraníes en Fráncfort del Meno, Múnich y Hamburgo. Parte del personal diplomático tuvo que abandonar el país y, desde entonces, Irán solo mantiene su embajada en Berlín.

Con el cierre de los consulados, al régimen le resulta más difícil desplegar espías encubiertos con estatus diplomático, una práctica habitual a nivel internacional. Para Irán, el espionaje exterior es clave debido a las sanciones económicas, ya que permite acceder a conocimientos técnicos, útiles, entre otras cosas, para su controvertido programa nuclear.

El ciudadano iraní-alemán Jamshid Sharmahd fue secuestrado por los servicios secretos iraníes en 2020 y ejecutado en 2024.Imagen: fars

Ciberataques contra opositores al régimen

El ciberespionaje forma parte desde hace tiempo del repertorio de los servicios secretos iraníes. Según la BfV, al menos desde 2013 se han registrado este tipo de operaciones con fines económicos y también para intimidar a quienes el régimen considera enemigos por su labor como defensores de la libertad de expresión y de los derechos humanos.

Las actividades no se limitan a la diáspora iraní: instituciones israelíes y judías también figuran entre posibles objetivos de ataques, ya que Irán niega el derecho a la existencia de Israel.

Incendio provocado cerca de una sinagoga

Un ejemplo ocurrió en noviembre de 2022, cuando una escuela cercana a la sinagoga de Bochum sufrió daños por un artefacto incendiario.

Un año después, un tribunal de Düsseldorf condenó al autor a varios años de prisión y determinó que la planificación del ataque era atribuible a una agencia estatal iraní.

(ju/ms)

 

Ir a la siguiente sección Descubra más

Descubra más

Mostrar más
Ir a la siguiente sección Tema del día DW

Tema del día DW

Ir a la siguiente sección Más de DW