Así nos manipula la industria musical para vendernos hits
7 de mayo de 2026
"Indie" es el término que se utiliza para definir música producida al margen de las grandes discográficas y que no encaja en una categoría concreta. El término proviene del inglés independent.
Los grupos indie gozan entre el público de una imagen auténtica y no comercial. Sus fans asumen que han alcanzado la fama únicamente gracias a su música y a su propio trabajo.
Por eso ha habido una enorme indignación cuando, recientemente, se ha sabido que la popularidad de la banda indie Geese o de cantautores como Sombr, Jane Remover y Mk.gee se ha gestado, al menos en parte, a base de manipulaciones en redes sociales.
Impulso inicial
La polémica se inició con una entrevista publicada por la revista musical Billboard con Andrew Spelman y Jesse Coren, quienes dirigen la empresa estadounidense de marketing Chaotic Good Projects, que representa, entre otros artistas, a Geese y Sombr.
En ella, ambos hablan abiertamente de cómo contribuyen a conseguir un éxito viral en TikTok: "Gran parte de nuestro trabajo consiste en publicar suficientes contenidos en suficientes cuentas y con suficiente alcance como para dar la impresión de que la canción es tendencia", explicó Andrew Spelman a Billboard.
Cuando eso ocurre, las propias publicaciones del artista en concreto también obtienen mejores cifras. De esta manera, la empresa utiliza un sistema automatizado de promoción que maneja miles de iPhones y un enorme número de cuentas en redes sociales para convertir una canción en un éxito. Según ellos, esta "simulación de tendencias" funciona como impulso inicial para sus clientes.
Cuando un artista consigue atención real y obtiene una aparición codiciada, por ejemplo en el popular programa estadounidense Saturday Night Live (SNL), entra en acción el siguiente nivel de apoyo: "En el instante en que se emite SNL, hay que publicar 100 veces que fue la mejor actuación del año", explica Spelman. Es una forma de influir positivamente en el ánimo de los usuarios reales.
"Eso es fraude"
Pero la manipulación no termina en las redes sociales: también se alteran las cifras de reproducciones en Spotify. Lo confesó el representante artístico y ejecutivo musical estadounidense Chris Anokute —que ha trabajado con estrellas como Rihanna, Katy Perry y Selena Gomez— en el pódcast The Manager's Playbook. Según explicó, las discográficas contratan empresas de promoción que consiguen que una canción obtenga decenas de miles de reproducciones adicionales.
"Todo el mundo en la industria discográfica ha visto a alguna empresa hacer trampas", comentó Anokute. "Yo también las hice. Ellos lo llaman marketing, pero yo lo llamo fraude. Manipulas reproducciones, listas de éxitos y datos. Pagas para que estaciones de radio pongan canciones. Eso es fraude".
Esta forma de manipulación puede ser nueva, pero el principio en sí —como también señala Anokute— es tan antiguo como la propia industria musical. Desde siempre, representantes y discográficas han encontrado maneras de promocionar a sus artistas mediante métodos moralmente cuestionables y, en algunos casos, ilegales.
70 años de manipulación de las listas de éxitos
- Finales de los años 50: en Estados Unidos tuvo lugar el llamado "escándalo Payola", término que combina la palabra pay (pagar) y Victrola, que es un modelo de gramófono. Para aumentar las ventas, los managers daban dinero o regalos a DJs y directivos de emisoras para que reprodujeran ciertas canciones con mayor frecuencia. Como las emisoras no declaraban esos pagos como publicidad, era una forma de engañar al público. Desde 1960, esta práctica está prohibida en EE. UU. por competencia desleal.
- Años 70: la discográfica Casablanca Records influyó masivamente en la posición de sus álbumes y sencillos en las listas. Su entonces vicepresidente, Larry Harris, sobornó al editor de Billboard , encargado de las listas estadounidenses, para colocar los discos de sus artistas en puestos altos. Esto era crucial para las ventas, ya que grandes cadenas como Walmart y Kmart solo vendían discos que aparecían en las listas de Billboard. Harris ha contado en sus memorias que, gracias a él, en 1977, cuatro álbumes del grupo Kiss estuvieron simultáneamente en las listas.
- Años 90: las cifras de ventas de discos se manipulaban, en parte, pasando repetidamente los códigos de barras de los CDs por los escáneres de las tiendas después del cierre, a cambio de dinero. Además, las discográficas enviaban "street teams" para comprar montones de CDs.
- 2005: los gigantes de la industria Sony BMG y Warner Music Group pagaron 10 y 5 millones de dólares respectivamente para evitar procesos judiciales relacionados con sobornos a DJs de Nueva York.
- 2019: un hacker anónimo llamado Kai confesó en un documental de YouTube de la red periodística pública alemana Y-Kollektiv haber ayudado a estrellas del rap alemán a alcanzar éxitos en las listas hackeando entre 150.000 y 250.000 cuentas alemanas de Spotify. Según Kai, utilizaba los datos de acceso de los usuarios "y entonces esas cuentas reproducen la canción sin parar". Cuanto más tiempo sonaba, más aumentaban las reproducciones, mejor era la posición en las listas y más dinero ganaba él. El sello discográfico mencionado en el documental, Groove Attack, rechazó tajantemente las acusaciones.
Por cierto, Chaotic Good Projects ya ha eliminado de su página web contenidos relacionados con este tipo de prácticas. Al parecer, no resultaba beneficioso para el negocio hablar demasiado abiertamente sobre sus métodos.
(ms/cp)