1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW
CatástrofesChile

Así se salvó un barrio de uno de los incendios en Chile

7 de febrero de 2024

La experiencia muestra que, para combatir el fuego, las acciones preventivas y de control deben ser colaborativas. Este el ejemplo de un programa y de una agrupación que ayudaron a evitar una tragedia aún mayor.

Vista aérea de una urbanización de casas.
La prevención y el trabajo colaborativo, claves para enfrentar las amenazas de los incendios.Imagen: Agrupación Canal Chacao

Los devastadores incendios que se propagaron el viernes pasado en la región chilena de Valparaíso han dejado hasta ahora más de 130 fallecidos, cientos de desaparecidos, más de doce mil viviendas destruidas y 26 mil hectáreas arrasadas. Las altas temperaturas, la baja humedad y vientos huracanados generaron las condiciones para que el fuego avanzara a gran velocidad. 

Las llamas alcanzaron también el jardín botánico de Viña del Mar, que resultó con más del 90 por ciento de su superficie quemada. Junto a este parque, sin embargo, el barrio Botania y otros lugares del sector llamado Canal Chacao, en la comuna de Quilpué, lograron salvarse, en medio de un paisaje desolador. 

No todo el sector, de más de 1500 viviendas, corrió a misma suerte. "Tenemos aproximadamente casi 250 casas quemadas y siete fallecidos. Pero, si no hubiésemos trabajado en labores de prevención, esa cifra podría haber sido mucho mayor”, dice a DW Rodrigo Vargas, presidente de la Agrupación Canal Chacao para prevención de incendios forestales y seguridad.  

Prevención y trabajo colaborativo

Después de los trágicos siniestros que afectaron a otras zonas de la región en 2022, la comunidad formó esta agrupación y se sumó a un proyecto de gestión territorial para la prevención de incendios, organizado por Caritas Chile y la Corporación Nacional Forestal (CONAF), con financiamiento de USAID BHA, la oficina de asistencia humanitaria de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

Llevan más de un año trabajando en prevención y preparándose para enfrentar una amenaza como la que vivieron hace unos días. "El trabajo comunitario es un principio clave para ir reduciendo el riesgo de desastre”, dice a DW Pedro Contreras, de Caritas, y coordinador nacional del proyecto.

Grupo de vecinos que trabajan en el proyecto de prevención de incendios. Imagen: Agrupación Canal Chacao

"El fuego podría haber arrasado todo, nos habríamos quemado completamente. La única explicación para que se hayan salvado estos barrios es el trabajo colaborativo, que nos permitió tener los conocimientos técnicos respecto de lo que es poda y desmalezado, y el concepto de prevención de incendios forestales”, señala Vargas.

"No existe el riesgo cero, pero una seguidilla de acciones ha permitido tener resultados como los que vimos, que es reducir el riesgo”, subraya Contreras. Actualmente, este programa se desarrolla en siete comunas del país, en las regiones de Valparaíso y Ñuble.

Acciones en comunidad

Lo primero fue conocer el territorio, levantar datos e identificar riesgos y lugares vulnerables. En el caso del barrio Botania, la cercanía con sectores forestales era una señal de alerta. El paso siguiente fue crear acciones para enfrentar estos riesgos, partiendo por jornadas de desmalezamiento, poda, creación de cortafuegos y retiro de basura en sectores vulnerables.

"Hay que remover materia vegetal combustible en la zona de interfaz urbano-forestal para reducir las condiciones de propagación del fuego en un incendio forestal. Eso implica trabajar también con la municipalidad, que retira esa materia”, detalla Contreras.

Junto con la capacitación, los vecinos fortalecieron el sistema de alerta y respuesta temprana y accedieron a proyectos de financiamiento para habilitar un completo programa de acción. Entre otros, con herramientas para manejo forestal, maquinarias como desmalezadora y chipeadoras, y estanques de más de tres mil litros de agua en puntos estratégicos para humedecer los sectores de riesgo y tener una respuesta rápida.

Además, instalaron cámaras de seguridad para monitorear la zona de interfaz, especialmente en épocas de altas temperaturas, y dispusieron radios para comunicarse con mayor facilidad en caso de emergencia y corte de señal de teléfonos, lo que fue clave para coordinar la evacuación y salvar vidas.

Tarea de todos

La tragedia pudo ser mayor, pero el golpe ha sido igualmente duro, en vidas y casas perdidas. Vargas hace un llamado para apoyar a vecinos más desvalidos: "Hay muchos que perdieron absolutamente todo. Ni siquiera tienen sus documentos”. El gobierno ha comprometido ayudas y organizaciones como Caritas, municipalidades e instituciones privadas realizan campañas para reunir donaciones en dinero y especies.

El dirigente también alerta sobre la necesidad de que los dueños de terrenos forestales realicen acciones para mantener limpia la interfaz con los sectores poblados: "Tiene que haber una responsabilidad de los privados que tienen foresta cercana a centros urbanos. Los cortafuegos son esenciales para proteger la vida y los bienes de las personas”. (ms) 

Ir a la siguiente sección Descubra más