Aseguradoras en aprietos
21 de octubre de 2003
Las aseguradoras alemanas atraviesan una crisis de tales dimensiones que sin intervención estatal deberían en algunos casos ser cerradas por el organismo oficial de supervisión. Para impedir el peor de los casos, una bancarrota, el Gobierno de Berlín aprobó recientemente una serie de deducciones impositivas para el sector, que sufre las consecuencias del desplome de la bolsa en los últimos años y una caída generalizada de la rentabilidad.
En 2002, las pérdidas acumuladas en la inversión de capital por las aseguradoras de vida en Alemania fueron de 51.500 millones de euros, más que los 60.800 millones de euros generados por ingresos de pólizas en el mismo año. En total, las aseguradoras germanas han perdido en bolsa en los últimos tres años más de 100.000 millones de euros.
Opción conservadora en peligro
Si las aseguradoras no reciben pronto una inyección de capital, la existencia de una decena de compañías y entre ocho y nueve millones de pólizas corren peligro, según un artículo publicado por el semanario virtual Der Spiegel. La crisis se ha revelado ahora porque el ministerio de Finanzas, tras los atentados terroristas del 11 de septiembre, accedió a que las aseguradoras no reflejaran en sus libros los pobres resultados e incluso pérdidas acusadas en 2001, esperando que pronto se recuperaría la normalidad, algo que no sucedió.
El seguro de vida, una manera muy habitual en Alemania de garantizar la existencia en la jubilación, estaba considerada hasta ahora como la opción más conservadora y segura de invertir los ahorros. Las 130 compañías que actúan en el país tienen firmadas 90 millones de pólizas, más que el número total del habitantes.
Trato preferencial obligado
Para ayudar a salir a las compañías seguros a salir de la actual crisis, el Gobierno alemán a otorgado sustanciosos alivios fiscales. El nuevo reglamento mejora la situación de muchas grandes aseguradoras como Allianz, AMB Generali y Axa. La modificación no significa que el Gobierno pretenda dar un trato preferencial a las aseguradoras o quiera abandonar el objetivo de reducir paulatinamente las subvenciones estatales, sino que únicamente quiere tener en cuenta la situación especial de este sector.