Ya sea en bicicleta o en coche, circular por Berlín nunca es fácil. Las calles están congestionadas, abundan las obras y los conductores se ven a menudo obligados a compartir la calzada con ciclistas. Nos hemos reunido con usuarios de la vía pública para que nos cuenten sus encuentros más peligrosos y las mejoras que esperan en el futuro. En Hamburgo, un puente ferroviario atrajo a multitudes de espectadores mientras se desplazaba por las calles. El traslado del colosal Sternbrücke fue una hazaña de ingeniería que requirió la colaboración de varias empresas. Y en Suecia, descubrimos el hidroala, el transbordador «volador». Estas embarcaciones utilizan algo similar a una aleta para aprovechar el principio aerodinámico de la sustentación, que, literalmente, las eleva por encima del agua.
