Banco alemán acusado de discriminación
7 de febrero de 2006
En enero, un grupo de seis ejecutivas interpuso una demanda por discriminación laboral contra una subsidiaria del Dresdner Bank en Estados Unidos, la Dresdener Kleinwort Wasserstein (DrKW). Estas mujeres de armas tomar alegan que sistemáticamente se les han negado posibilidades de ascenso, que reciben menor paga que sus colegas masculinos por el mismo trabajo y que se les ha negado el acceso a negocios claves.
En concreto, piden una indemnización de 1.400 millones de dólares, cifra que consideran apropiada en vista de los montos que se manejan en un banco de inversiones. Las querellas por discriminación sexual en el trabajo son un lugar común en Estados Unidos y un fenómeno creciente en Gran Bretaña. En Alemania, en cambio, son poco frecuentes, pese a que las estadísticas demuestran que las mujeres tendrían bastante de qué quejarse.
La realidad alemana
Sin embargo, es poco probable que los empleadores germanos se vean confrontados a corto plazo con una marea de demandas por discriminación. Según Ute Sacksofsky, especialista en derecho constitucional y en casos de discriminación femenina de la Universidad de Francfort, enumera una serie de razones.
En primer lugar, las indemnizaciones pagadas en Alemania suelen ser muy inferiores a las que pueden obtenerse en Estados Unidos. En consecuencia, la motivación para recurrir a los tribunales es bastante menor. En segundo término, Alemania carece de un sistema en que un jurado decide el monto de las indemnizaciones a pagar. La suma se cuantifica de acuerdo a las figuras existentes en el código civil y las determina un juez. "La ley establece que la indemnización debe ser proporcional al daño sufrido, y suele ser en Alemania muy inferior a las logradas en Estados Unidos", explica Ute Sacksofsky.
Otro factor, más sutil pero igualmente relevante, es que muchos alemanes "sienten que el empleador tiene pleno derecho de elegir a quién quiere ascender y debe tener esa autonomía", indica la especialista. Y añade que muchas personas pueden sentir temor a emprender semejantes acciones legales, pensando que con ellas se les cerrarán todas las posibilidades en el mercado laboral.
Cifras que hablan por sí solas
Las ejecutivas de DrKW, en todo caso, están dispuestas a dar la batalla. Independientemente de que consigan o no ganarla en los tribunales, el problema que enfrentan las mujeres para escalar posiciones queda claramente de manifiesto al observar el organigrama de esa subsidiaria del Dresdner Bank. En la división de capitales, el 60% de los trabajos administrativos están en manos femeninas. En cambio, en el nivel la vicepresidencia figura sólo un 20% de mujeres. Y éstas sólo representan un 13% de los directores y un 2% de los directores ejecutivos, según datos entregados por los abogados de las querellantes a la revista Manager Magazin.