¡Bendito Mundial!
2 de enero de 2007
De acuerdo con la Oficina Federal de Estadística, el número de asalariados en Alemania se incrementó en 258.000, cifra que representa un 0,7 por ciento de alza respecto del año anterior, para llegar a un total de 39,1 millones de personas. Se revierte así, según dichos informes, la tendencia de 2005, cuando hubo un retroceso de 52.000 personas asalariadas. Los expertos atribuyen a la Copa Mundial de Fútbol parte del éxito en el panorama, aunque también destacan otros factores positivos dentro de la coyuntura económica alemana.
La mayor parte del avance en el número de asalariados correspondió a nuevos empleos propiamente dichos, de los cuales se crearon 222.000 en el año que acaba de terminar. Fue, de hecho, el primer avance importante en el mercado laboral en varios años. El sector de servicios fue el más beneficiado, mientras que otros como el productivo o el de la construcción registraron retrocesos. La ocupación en el sector agrario se mantuvo estable.
Crecen los "mini-jobs"
Dentro de los asalariados, también creció de manera sensible el número de quienes trabajan jornadas parciales o flexibles. Pero tal incremento -0,8 por ciento, para llegar a 4,4 millones de personas- no fue tan pronunciado como en años anteriores debido a la sustitución de algunos subsidios de corte social por instrumentos más restrictivos.
Pese a lo anterior, los especialistas económicos aún debaten sobre cuáles serán los efectos del incremento de tres por ciento en el impuesto al valor agregado. La Agencia Federal para el Trabajo (AFT) tiene previsto que, debido a la restricción en el poder adquisitivo, el consumo en Alemania también disminuirá. Debido a ello, la medida podría ocasionar el cierre de hasta 190.000 puestos de trabajo, considera el organismo.
Pros y contras
La dependencia gubernamental critica no sólo la adopción de una tasa impositiva más alta, sino también su aplicación. De acuerdo con la AFT, los fondos adicionales serán utilizados exclusivamente para cubrir vacíos presupuestarios en vez de destinarlos, por lo menos en parte, a la inversión productiva. "Esto frena el crecimiento, y el desarrollo del mercado laboral", sentencia el organismo.
En cambio, Hans-Werner Sinn, presidente del reconocido instituto de investigación económica ifo, con sede en Múnich, rechazó que la nueva tasa impositiva imacte negativamente en el poder de compra. "No veo un escenario en el que el alza en el impuesto al valor agregado sea capaz de frenar el auge de la economía", señaló.
A su vez, otros defensores de los incrementos fiscales señalan que éstos otorgan al gobierno federal una mayor credibilidad, con la ulterior confianza en la economía. Ello, concluyen, se refleja en una mayor capacidad de maniobra en toda negociación que realiza el Estado alemán.