Muchas capitales europeas están experimentando una segunda ola de coronavirus. También en Berlín hay cada vez más gente infectada. Ahora, las autoridades han impuesto severas restricciones.
La activa vida nocturna berlinesa se verá limitada.Imagen: Christophe Gateau/dpa/picture-alliance
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El coronavirus fue el principal tema de conversación durante semanas entre los residentes del céntrico barrio berlines de Mitte. Sus calles no son muy anchas, las aceras son estrechas y los últimos días de verano fueron muy soleados. Cada noche, la gente se sentaba espalda con espalda frente a los restaurantes y cafés como si todo fuera igual que antes. Además, a estos se sumaban los primeros turistas, por ejemplo, en el famoso café "Princess Cheesecake" o los que disfrutaban simplemente del atardecer en lugares de moda.
Demasiada gente para un espacio tan pequeño, y casi ningún control. Esto tenía que traer consecuencias, decían muchos berlineses. Hasta que ocurrió lo que se temía, y aún peor. Porque en Berlín, no sólo Mitte es un distrito de moda. También en los barrios de Neukölln, Charlottenburg o Friedrichshain, las calles estaban llenas nuevamente.
Berlín, zona de riesgo
El instituto de virología Robert Koch, como autoridad sanitaria de Alemania, mantiene una lista de las zonas críticas por coronavirus en el país. Cinco distritos de Berlín están ahora entre los diez primeros lugares. "En los distritos afectados de Berlín, la situación es difusa, ocasionada en parte por los jóvenes, los viajeros internacionales y los que hacen fiestas. Estos se infectan en el camino o en celebraciones y luego propagan el virus en sus hogares y familias", apunta el informe situacional del instituto alemán.
Michael Müller, el alcalde de Berlín.Imagen: Paul Zinken/dpa-Zentralbild/dpa/picture-alliance
En general, la tasa de infección en Berlín es actualmente más alta que durante el pico de la primera ola en marzo. Y son las personas entre 20 y 40 años las que se contagian con más frecuenica de COVID-19, según cifras del Senado berlinés. Cada vez se reunía más gente en parques, cervecerías o frente a tiendas de bebidas al aire libre. Después de todo, los verdaderos lugares para celebrar, los numerosos clubes de la ciudad, siguen cerrados. Pero la gente también optaba por grandes celebraciones privadas. "Sin distancia y sin mascarillas, decenas de personas se contagiaron de coronavirus en una boda en Berlín", titulaba la semana pasada el diario Berliner Zeitung.
Adiós a la capital de la fiesta
Con esta situación, el propio Parlamento y el Ejecutivo alemán se ven afectados, pues ambos tienen sus sedes en Mitte. Finalmente, el ministro de Salud Federal, Jens Spahn, advirtió que en Berlín se deben aplicar nuevas medidas urgentemente. Las críticas también llegaron de la lejana Múnich, donde el primer ministro bávaro, Markus Söder, señaló que Berlín podría estar ya al borde de "dejar de ser controlable". Y en la prensa local, las voces de enojo aumentaron: "Los políticos incapaces" dejaron que la ciudad termine siendo "la vergüenza de la república", escribió el Berliner Zeitung.
Ahora, el Senado de Berlín reaccionó más decididamente y más unido de lo que se esperaba. Se introducirá una restricción para los contactos sociales entre las 11 de la noche y las 6 de la mañana. La ciudad será "llevada al descanso", dijeron en una conferencia de prensa las autoridades capitalinas, que gobiernan en una coalición formada por socialdemócratas (SPD), la Izquierda y Los Verdes. Todos los lugares donde se podía comprar alcohol cerrarán entre esas horas. Incluso en las gasolineras queda prohibida su venta. Las infracciones para los negocios serán castigadas rigurosamente con multas desde 5.000 euros.
Durante la madrugada sólo se podrán reunir al aire libre un máximo de cinco personas de distintos hogares. Las reuniones privadas quedan limitadas a diez personas. Todas estas medidas serán aplicadas hasta finales de octubre. Dependiendo de la incidencia de infecciones, las medidas se flexibilizarán o se endurecerán, informaron las autoridades.
Berlín había superado la primera ola de la pandemia relativamente bien. Las medidas actuales, que entrarán en vigor la medianoche de este sábado, no revelarán su efecto hasta dentro de una o dos semanas debido al período epidemiológico de espera. Pero quizás el clima también ayude, porque el otoño ya empezó. Y probablemente tampoco lleguen muchos turistas. La propia agencia de turismo del Estado anunció que dejará de hacer publicidad para Berlín.
Los destinos turísticos más hermosos de Alemania, vacíos como nunca antes
Recorrer el castillo de Neuschwanstein sin multitudes, observar durante minutos a Nefertiti: así de relajada es una visita a los lugares más populares de Alemania en estos tiempos de pandemia.
Imagen: DW/Emily Gordine & Olivera Zivkovic
El castillo de Neuschwanstein
El rey Luis II de Baviera buscaba la soledad en el castillo de Neuschwanstein. Después de su muerte en 1886, se abrió a los visitantes. En los últimos años, 6.000 personas al día caminaban por el castillo del "Rey de los cuentos de hadas" ubicado en la región de Allgäu. Durante la pandemia, la cifra ha sido de 1.080 por día. Nunca ha habido tanta tranquilidad.
Imagen: picture-alliance/dpa/S. Puchner
Catedral de Colonia
Sólo se permiten 300 visitantes a la vez en la majestuosa catedral, hasta nuevo aviso. Esto lleva a largas colas, especialmente los fines de semana. Una vez dentro, la experiencia es aún más impactante. Tienes la iglesia más grande de Alemania casi para ti solo. Los turistas también deben estar preparados para tiempos de espera más largos al subir a una de las torres. Pero de verdad vale la pena.
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El castillo de Heidelberg
También en las románticas ruinas en lo alto del valle del río Neckar está más tranquilo que de costumbre. En lugar de 4.000 visitantes al día, sólo la mitad de ellos visitan la “Sala del Káiser”, el “Große Fass” o el jardín del castillo. "Se puede vivir el castillo individualmente", dice el jefe de la administración del recinto, Michael Bös.
Desde el mirador público, a 37 metros de altura, los visitantes tienen una vista panorámica sensacional de Hamburgo y el puerto. En este momento hay incluso entradas para visitantes espontáneos disponibles en la caja. Sin embargo, la Filarmónica del Elba recomienda reservar los boletos en línea. Debido a las reglas de distancia social, no se permite a tanta gente como de costumbre.
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Berlín: Cúpula del Reichstag
Observar la Puerta de Brandeburgo o el barrio gubernamental desde la terraza del edificio del Reichstag y mirar a través del techo de cristal al pleno del Bundestag es una experiencia que recuerda cuán transparente puede ser gobernar y legislar. Las visitas a cúpula del Reichstag, diseñada por el arquitecto Norman Foster, se reiniciarán a finales de septiembre.
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Isla de los Museos de Berlín
El acceso a los Museos Nacionales de Berlín es limitado y sólo es posible con franjas horarias reservadas para el Museo de Pérgamo y el Neues Museum. ¡Por fin puedes disfrutar de atracciones como Nefertiti en paz y tranquilidad! En 2019, 4,2 millones de personas visitaron los Museos Nacionales de Berlín. Solo un 30 por ciento de los visitantes usuales ha acudido este año a la Isla de los Museos.
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Isla de las Flores, Mainau
Con sus jardines de temporada, la isla Mainau, en el lago de Constanza, es un punto turístico relevante. Normalmente llegan hasta el lugar 8.000 personas al día. Este año, los visitantes del extranjero han desaparecido, al igual que la mayoría de los turistas en autobús. Para los huéspedes es un privilegio disfrutar del hermoso jardín en paz y tranquilidad.
Imagen: picture-alliance/imageBROKER/F. Bienewald
Dresde: Frauenkirche
La mundialmente famosa iglesia del siglo XVIII, que fue destruida al final de la Segunda Guerra Mundial y reconstruida después de 1990, es un imán. Pero por el momento sólo 50 personas pueden permanecer al mismo tiempo en la cúpula del recinto, y sólo 40 visitantes en la iglesia. Y en los conciertos sólo se pueden ocupar unos 350 de los aproximadamente 1.660 asientos.
Imagen: picture-alliance/Arco Images
Rotemburgo
Esta ciudad medieval de Baviera atrae 1,9 millones de visitantes al año. Una gran parte de ellos proviene de Asia y Estados Unidos. Estos invitados están desaparecidos este año, lo que ha llevado a los vecinos a acercarse a esta hermosa urbe. Como Goethe escribió una vez: "¿Por qué perderse con la mirada en la lejanía, … si las cosas buenas están tan cerca?".