Bush, mediador desacreditado
16 de abril de 2004
El matutino General Anzeiger, de Bonn, opina: "El derecho irrestricto de los refugiados palestinos al regreso (también a lugares en territorio israelí) ha ido a dar al papelero. De pronto, ya no todos los asentamientos israelíes (en la Cisjordania) son ilegales y, en consecuencia, obstáculos para la paz. Más bien se han convertido en factores decisivos para el futuro trazado de fronteras. La 'línea verde', la línea de demarcación vigente entre 1949 y 1967, pierde así todo significado, como el acuerdo de Oslo. Sharon y Bush se han puesto de acuerdo a costa de los palestinos, brindándose recíprocamente ayuda en el plano interno. Los palestinos han quedado al margen. Eso no puede salir bien."
La ley del más fuerte
El periódico vienés Kurier, critica duramente el giro dado por la política de Washington y apunta: "George W. Bush pretende, según sus propias proclamaciones, erigir un faro de la democracia en el Cercano y Medio Oriente. Sin embargo, en vista de la reverencia política que le ha hecho a Ariel Sharon, los árabes sólo han de haber constatado una cosa: Estados Unidos simplemente no es un mediador imparcial en el conflicto medular entre israelíes y palestinos. La creación de hechos consumados se premia. Sólo rige la ley del más fuerte."
Golpe a las esperanzas de paz
El diario británico Financial Times coincide en que Washington se ha desacreditado como mediador. "Con su respaldo a los planes de Sharon, el presidente George W. Bush ha consumado un drástico e inquietante giro en su política hacia el Medio Oriente. Ha ligado a Estados Unidos, estrechamente, con los intereses de Israel, socavando el papel de Washington como mediador en el conflicto. Al asumir una clara posición frente a asuntos que sólo pueden dilucidarse a través de un acuerdo definitivo, Bush ha asestado un duro golpe a las esperanzas de una paz negociada entre israelíes y palestinos. La nueva postura de Washington reforzará los sentimientos antiestadounidenses en todo el mundo árabe y musulmán."
Obstáculo para el diálogo
Le Monde, de París, recuerda finalmente que "Bush ya había dado un primer paso de aproximación a la derecha israelí al determinar que el presidente palestino, Yasser Arafat, no era un interlocutor legítimo. Ahora ha dado el segundo paso en la misma dirección, al respaldar la filosofía de Sharon: los palestinos deben aprender a moderar sus ambiciones, ya antes de cualquier negociación. Esta postura es todo menos 'realista' y, más bien, hará en extremo difícil la reanudación del diálogo palestino-israelí."