Una pérdida auditiva repentina puede producirse por una exposición a ruidos muy fuertes, pero también de forma espontánea. Y no solo provoca sordera. Los oídos también son órganos del equilibrio; por eso, la pérdida auditiva repentina también puede provocar mareos. El deportista Sebastian Schmidt cuenta cómo vive tras sufrir una pérdida auditiva repentina. El programa de salud de DW también ofrece consejos para el cuidado adecuado de los oídos y para protegerse del ruido. También presenta una terapia contra el tinnitus. ¿Y qué hacer cuando te persigue una canción pegadiza?
