Cambio climático: ¿agua de la Antártida contra la sequía?

La escasez de agua potable es un problema global. Muchas personas no tienen acceso a este precioso recurso o se enferman por el agua contaminada. ¿Puede el agua del hielo antártico solucionar estos problemas?

El agua es un recurso agotable en tiempos del cambio climático. El ejemplo de Ciudad del Cabo muestra en estos momentos las graves consecuencias que acarrea el aumento global de la temperatura para las metrópolis. La ciudad sudafricana apenas superó el "día cero", fecha en la que la población no podrá acceder al agua por las vías normales. El capitán sudafricano Nicholas Sloane tiene un plan audaz para obtener agua potable de las capas de hielo de la Antártida.

Lo que, en principio, suena a fantasía, es para Sloane, un experto en rescate de barcos y conocido por el reflotamiento del crucero varado "Costa Concordia", una posible solución para la escasez de agua: enviar hasta 70 millones de metros cúbicos de iceberg a Sudáfrica. ¿Cuál sería el tamaño de dicho iceberg? Alrededor de 800 metros de largo, 400 de ancho y 220 de profundidad. El hielo estaría cubierto con una material protector para evitar grandes pérdidas por derretimiento. A continuación, dos remolcadores de Sloane transportarían el iceberg hasta la costa sudafricana.

Sloane cree que puede proporcionar a Ciudad del Cabo 150 millones de litros de agua al día, siempre y cuando su plan funcione. El truco es mover el hielo con la ayuda de la corriente del océano, y los remolcadores solo se encargarían de indicar la dirección. El transporte abarcaría casi medio año.

¿Otras alternativas?

"La mayoría de los países industrializado son responsables de la insostenible huella ecológica, y los demás los están copiando ahora; por lo tanto, todos tenemos una responsabilidad especial para implantar otras cosas", dijo Benjamin Adrion, fundador de la iniciativa a favor del agua "Viva con Agua" a la emisora de radio alemana Deutschlandfunk. Esto también incluye una nueva forma de lidiar con el elixir de la vida. Dietrich Borchardt, jefe del Departamento de Análisis de Ecosistemas Acuáticos en el Centro Helmholtz de Investigación Ambiental, también está de acuerdo. "La crisis del agua en todo el mundo es principalmente un problema de mala administración", explicó Borchardt a DW. "La gestión hídrica eficaz es un requisito fundamental para lograr la paz social", añadió. Para preservarla y resolver el problema de la mala administración, hay que comprobar por dónde se pierde.

En Londres, el 50 por ciento del agua del grifo se pierde a través de fugas en las tuberías. Según la BBC, la ciudad ocupa el noveno lugar en el mundo por la probabilidad de quedarse sin agua potable. Además de la planificación urbana y el suministro de agua, debe haber más información y un cambio de mentalidad al respecto, enfatiza Claudia Gersdorf de "Viva con Agua": "Si conduces por Etiopía y ves una plantación en el camino con invernaderos llenos de rosas, entonces podrías preguntarte: ¿Cuándo seremos conscientes de lo que supone cultivar una rosa para el Día de San Valentín en el lugar de origen?". Ella abogaría por impartir clases en las escuelas con una asignatura llamada "Agua”.

Educar e informar es además muy relevante cuando se trata el aspecto del "agua virtual”. Este término define el consumo y contaminación del agua usado para la elaboración de un producto ya sea industrial o agrario. Así como se puede medir la huella ecológica, también se puede comprobar la huella hídrica.

Los dudosos productos que encabezan la lista de la huella hídrica son los pantalones vaqueros, los zapatos de cuero y los teléfonos inteligentes.

El hielo de la Antártida está desapareciendo. ¿Por qué no aprovechar su agua?

"Namibia es campeón mundial en el tratamiento del agua"

También hay que informar más sobre el reciclaje del agua. Namibia es el campeón mundial en esta disciplina, opina el científico Borchardt. "Allí, las aguas residuales se tratan para que se conviertan en agua utilizable e incluso potable", comenta. La atención se centraría en la gestión, es decir, en el almacenamiento descentralizado de agua de lluvia y agua potable y, sobre todo, en tener diferentes tanques de almacenamiento de agua para diferentes usos. En otros lugares, es una práctica estándar que el agua potable también se use para la agricultura o para elaborar productos.

Expertos como Dietrich Borchardt y Claudia Gersdorf están de acuerdo en utilizar fuentes locales de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente y, además, luchar por una buena gestión social del recurso. Esto sería suficiente para combatir el problema del agua potable. El remolque de una gran masa de hielo a través de los océanos es, en comparación, un plan engorroso.

Leonard Proske (RMR/ER)

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Mucha agua, poca agua
Nuestra vida depende del agua. Esta recubre el 70 por ciento de la superficie de nuestro planeta, pero eso no quiere decir que esté siempre disponible en abundancia. De los 1.400 kilómetros cúbicos de agua que hay en la Tierra, solo el 2,5 por ciento es potable. Y de las reservas globales de agua dulce, solo un 0,3 por ciento es de relativamente fácil acceso, en ríos o lagos.
Mayor demanda
Desde 1950, la demanda de agua a nivel mundial ha crecido en cerca de un 40 por ciento. Con el aumento de la población, dicha cifra seguirá creciendo. Por otra parte, las reservas de agua dulce se reducen cada vez más, debido a la polución y al consumo excesivo.
Escasez, pese al Amazonas
Incluso en Brasil escasea el agua, pese a que lo atraviesa el Amazonas, el río de mayor caudal de agua dulce del mundo. La continua tala de la selva amazónica está modificando las condiciones climáticas en la región, de modo que cada vez llueve menos en el resto del país.
La sequía del siglo
En 2015, la falta de lluvia provocó la peor sequía de los últimos 80 años en Brasil. Durante todo el verano prácticamente no llovió. Los grandes estanques se vaciaron, la población de Sao Paulo sufrió cortes transitorios de suministro. Simultáneamente, las grandes plantaciones frutales siguieron siendo abastecidas de agua.
Problemas de regadío
En Europa, el cultivo de plantas que requieren mucho riego se ha convertido en problema. Especialmente afectada se ve España, donde se produce buena parte de la fruta y la verdura que se consume en el continente. Continuamente se extrae allí ilegalmente agua de pozos que, por esa causa, se secan o salinizan. La depuración de las napas subterráneas es extremadamente cara y debe ser subvencionada.
15.400 litros por un kilo de carne
Más agua aún requiere la producción de carne vacuna. Por un kilo se consumen 15.400 litros de agua. Esta se utiliza sobre todo para el cultivo de forraje. Debido al nivel de vida cada vez más alto en países como China, con el consiguiente aumento del consumo de carne, se presume que la demanda de agua crecerá notablemente en los próximos años.
Los grandes canales chinos
China, el país más poblado del mundo, ya tiene suficientes problemas con el "oro líquido". En algunas provincias del norte, los habitantes disponen de menos agua potable per cápita que los de regiones desérticas del Cercano Oriente. Por eso, China desvía agua dulce del sur hacia el norte por gigantescos canales. Además, se estima que un 80 por ciento del agua subterránea está contaminada.
El cambio climático agudiza la escasez
Un mirada al futuro no da pie al optimismo. Debido al cambio climático, se verá afectada por la escasez de agua un 40 por ciento de población más que la que sufriría este problema si no se produjera un calentamiento global. Así lo indican los cálculos realizados por el Instituto de Investigaciones Climatológicas de Potsdam.
Fecha 29.06.2018
Autor null Leonard Proske