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Celia, un cable para la soberanía europea y caribeña

20 de enero de 2026

El nombre del nuevo cable submarino homenajea a Celia Cruz. Conectará Aruba, el Caribe y Europa para reforzar la soberanía digital y diversificar la infraestructura estratégica, con la mira en los objetivos del 2030.

Una escena en la Conferencia Internacional de la Agencia Europea para la salud y lo digital
Conferencia en Bruselas sobre proyectos de la Agencia Europea para la Salud y lo Digital (19.01.2026).Imagen: EC

"Cuando estábamos preparando el proyecto, pensamos en que debía tener el nombre de un personaje del Caribe. Y por eso se llama Celia, en honor a Celia Cruz", explica a DW Ricardo Félix, gerente de relaciones internacionales de SETAR.

Esta empresa de Aruba es miembro del consorcio internacional que inaugurará probablemente a mediados de 2027 el cable submarino Caribbean ELIte Alliance (Celia). Los otros miembros son la francesa Orange, la española Telxius, la Autoridad de Servicios Públicos de Antigua y el programa europeo Connecting Europe Facility.

En cualquier caso, Celia, cable de fibra óptica de última generación, unirá Aruba, Martinica, Antigua, Puerto Rico y Boca Ratón (en Florida, Estados Unidos). En una fase posterior, y sin subsidio europeo, se unirán a la red digital Santo Domingo, en República Dominicana, y la colombiana Cartagena. 

Según información de la agencia europea HaDEA (European Health and Digital Executive Agency), encargada de implementar programas de la Unión Europea (UE), el cable Celia va a poder gestionar, por lo menos hasta el 2050, el creciente tráfico digital entre Aruba y los territorios franceses de Ultramar. También aseguraría la continuidad de la soberanía europea sobre la propiedad y la gestión del futuro cable.

"Queremos asegurar que somos los dueños de nuestra conectividad, de la infraestructura de los cables o de la mayoría de la fibra óptica. Las big tech proveedoras de contenido son ahora responsables de las inversiones en nuevos cables submarinos; están conectando a los países y luego ellos deciden a quién dan acceso a los cables que han construido", explica a DW Ieva Murasvkiené, especialista de NORDUnet (Nordic Research and Education Network).

América Latina y el Caribe en la estrategia europea

"Queremos evitar esa dependencia y asegurar que Europa invierta en nuevos cables para tener esa voz y tener cabida en el juego de la infraestructura digital", agrega Muraskiené, quien dirige un proyecto europeo de conectividad a través del Polo Norte hacia Asia Oriental.

"Con la estrategia de inversiones Global Gateway, Europa está trabajando en la ruta desde Europa del Este hacia el Mar Negro. Existe ya el cable Medusa, que une a Europa con África a través del Mediterráneo; Blue-Raman, que conecta a Europa con India. Y, por supuesto, están los cables de América Latina y la región del Caribe. Son iniciativas a través de las cuales Europa intenta ganar control sobre su propia conectividad”, agrega Muraskiené.

Una de las iniciativas a las que hace alusión es el cable Bella, que une Fortaleza (en Brasil) con Portugal, España y Francia, sin pasar por Estados Unidos. Su fase terrestre, en desarrollo, unirá Argentina, Chile, Ecuador y Colombia.

Cabe recordar que, con estas iniciativas, la Comisión Europea intenta intensificar la carrera hacia los objetivos de su agenda digital hasta 2030, que incluye asegurar la conectividad internacional. La estrategia pasa por 1.700 millones de euros de inversión, 75 proyectos, 18 países europeos, 10 países terceros y de las regiones de ultramar, y 619 millones de euros en subsidios.

Roland Croes, director ejecutivo, y Ricardo Félix, relaciones internacionales de SETAR de Aruba, en la conferencia internacional de la Agencia Europea para la Salud y lo Digital, en Bruselas (19.01.2026).Imagen: EC

Conectividad vital para la soberanía de una isla

Según la información oficial, Celia, que utiliza las últimas tecnologías de fibra óptica submarina, tendría más de 3.700 kilómetros de largo. "Para Aruba, siendo una isla, es muy importante este proyecto. Porque, por un lado, necesitamos diversificar los suministradores", dice a DW Roland Croes, director ejecutivo de SETAR. "Por otro lado, todos tenemos claro que es la forma de garantizar la futura economía caribeña que dependerá de la conectividad", agrega.

Queda claro que, para Europa, se trata de alejarse de la dependencia de las grandes empresas de Estados Unidos. Para Aruba y el Caribe, Estados Unidos seguirá siendo un socio vital. No obstante, en el horizonte de la turística isla caribeña está una conexión directa con Países Bajos. "Estamos muy contentos, porque pudimos optar por el subsidio europeo por ser parte del Reino de los Países Bajos", agrega Croes. Y, haciendo alusión a la idea base de la conferencia en Bruselas donde se presentó el proyecto Celia, insiste: "Sin infraestructura, no hay conectividad; sin conectividad, no hay economía ni seguridad, ni tampoco soberanía".

(rml)

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