¡Champaña para todos!
8 de enero de 2003
Según Norbert Könnecke, jefe del legendario departamento de alimentos y bebidas finas de la exquisita tienda KaDeWe, en el corazón de Berlín, si con motivo de las recientes celebraciones "los alemanes sólo ahorraron un poco en bebidas, esta vez consumieron tantas ‘Delikatessen’ como siempre".
Delicias atlánticas
Muchas familias sirvieron lo mejor de los productos importados a Alemania: Langostas, salmón del Atlántico y aves frescas de criaderos ecológicos fueron algunas de las delicias saboreadas en Navidad y año nuevo. Los expertos observan aquí un cambio en la conducta del consumidor alemán, que prefiere comprar productos animales no congelados.
Buena calidad es decisiva
"Los productos de lujo rara vez se ven afectados por las crisis económicas", afirma Klaus Brandmeyer, del Instituto de Técnica de Marcas de Ginebra, Suiza. Justamente en tiempos de vacas flacas los consumidores buscan "seguridad, confianza y calidad". Todas éstas son propiedades que ofrecen los productos de primera.
En la exclusiva tienda berlinesa Louis-Vuitton-Shop no hay ninguna señal de crisis. Olivera Beyer afirma que los clientes "se enloquecen" por las carteras "Papillon" que cuestan alrededor de 500 euros o por la "Pochette", la versión económica, que cuesta unos 165 euros. La señora Bayer vendió además todas las bufandas que tenía por la "módica" suma de 275 euros.
De la boutique al supermercado
Las marcas tradicionales se ven, empero, amenazadas por las marcas creadas por las grandes cadenas comerciales. Muchas tiendas de vestuario producen sus marcas propias a precios accesibles y de calidad aceptable.
La tostadora y distruidora de café Tchibo, por ejemplo, produce vestuario y productos de consumo diario. Por su parte Aldi, una de las cadenas de supermercados más grandes de Europa, se ha convertido en uno de los vendedores de computadores más fuertes de Alemania.
Las "tiendas de descuento" sorprenden a competidores y consumidores con bajos precios y buena calidad. Es tal la atracción que ejercen estas tiendas de descuento que ya no resulta "socialmente censurable" comprar en ellas. Supermercados como Aldi o Plus habían sido considerados en Alemania como tiendas para las clases menos favorecidas.
Klaus Brandmayer afirma que, al fin y al cabo, "la calidad es la fuerza de la marca".