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Científicos alemanes: en guerra con el efecto "flushing"

Luna Bolívar Manaut2 de diciembre de 2005

Científicos alemanes de la Universidad de Heildelberg descifran el proceso que invalida el ácido nicotínico, un componente que sirve para reducir los niveles de colesterol y triglicéridos.

Kühlen Kopf bewahren
El "Flushing" produce el enrojecimiento de la cara e incluso el tórax superior.Imagen: idw

Hasta ahora los médicos se resistían a recetar a sus pacientes productos que contuvieran ácido nicótico, pese a estar demostrado que la sustancia es muy efectiva a la hora de combatir el colesterol LDL, el llamado "colesterol malo", potenciar el colesterol HDL, el "bueno", así como reducir los triglicéridos, el principal tipo de grasa que transporta el organismo.

En exceso, el colesterol LDL y de triglicéridos crea problemas en el sistema circulatorio y pude llegar a producir infartos cardíacos y embolias. Sin embargo, el neutralizante ácido nicótico tenía el inconveniente de generar una reacción conocida como "flushing".

La reacción "flushing"

"Flushing" se le llama al enrojecimiento de la cara, las orejas, el cuello y a veces incluso la parte superior del cuerpo, acompañado generalmente por segregación de sudor. Esta reacción no es peligrosa, pero sí poco agradable. Puede durar hasta 90 minutos y genera una sensación de calor y escozor de la piel.

El "flushing" no es una dermatitis ni se produce como respuesta alérgica a ciertos medicamentos. El problema reside en que los vasos sanguíneos se dilatan, y se hacen visibles como consecuencia de estar inflamados.

El por qué del "flushing"

El grupo científicos del Instituto de Farmacología de la Universidad de Heildelberg se pusieron manos a la obra para intentar descubrir por qué el ácido nicotínico, un tipo de vitamina B, llevaba aparejada la aparición del "flushing" en los pacientes a los que se le administraba.

Experimentando con ratones, los científicos alemanes determinaron que la proteína, el llamado receptor, unida al ácido nicotínico, desataba el efecto "flushing". Los receptores estimulan las células inmunitarias de la piel y estas producen prostaglandinas, sustancias que a su vez son las causantes, a través de sus propios receptores, de la dilatación de los vasos sanguíneos en la piel.

Este es el proceso que los estudiosos de Heidelberg han logrado descifrar, abriendo nuevas perspectivas para industria farmacéutica. Si se detiene a las encimas que participan en la producción de las prostaglandinas y sus receptores, el ácido nicotínico dejará de tener efectos secundarios negativos y los pacientes podrán beneficiarse sin molestias de su efectividad para combatir las grasas indeseadas.

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