Clinton y el deshielo en Pyongyang
6 de agosto de 2009
“Independent”, de Londres: “Bill Clinton goza de autoridad política y personal. Dejó su cargo con dos iniciativas sin concretar en Cercano Oriente y en Corea del Norte. La Casa Blanca y el ministerio del Exterior desmintieron que Clinton haya llevado un mensaje personal acerca del programa nuclear de Pyongyang o sobre otro tema. En realidad, Clinton no necesita transmitir otro mensaje. Él mismo era el mensaje, que decía que las puertas de las negociaciones no están cerradas. Si Corea del Norte busca reconocimiento, será Clinton quien le aclare a Kim Jong Il lo que debe hacer para obtenerlo.”
“La Repubblica”, de Roma: “Un día de fiesta para los Estados Unidos, que celebra el regreso de las dos periodistas liberadas en Corea del Norte. Y un triunfo personal para “The Comeback Kid” Bill Clinton, que se catapultó así de regreso al el escenario político internacional. Para finalizar, quedan varias cuestiones abiertas en lo que respecta al precio político que pagó el presidente estadounidense Barack Obama (…). Y con esto se plantea la cuestión acerca del factor desconocido detrás de este obvio derretimiento del hielo en el trato hacia Kim Jong Il. (…)”
“El Periódico”, de Barcelona: “Un viaje a Corea del Norte (...) en misión humanitaria para liberar a dos periodistas estadounidenses detenidas desde marzo, ha confirmado a Bill Clinton como el más vibrante Ave Fénix de la política de Estados Unidos. Indudablemente, el viaje estaba vinculado a una jugada diplomática de dimensiones mucho mayores (…).Y, aunque Barack Obama y su Administración insisten en desvincular completamente el ‘extraordinario esfuerzo humanitario' del ex presidente de las relaciones bilaterales con Pyongyang, estas han cambiado después de la visita. No obstante, el presidente Obama quiso dejar las cosas claras. En su primera reacción a la algarabía diplomática que ha seguido a la liberación de las dos periodistas afirmó que el régimen de Pyongyang debería ‘suspender' su programa nuclear y abandonar su comportamiento ‘provocador'. Washington ha negado que Clinton llevara un mensaje de Obama (…). Clinton, obviamente ha abierto un canal de comunicación con Kim Jong-Il que llevaba años cerrado. Y su esposa, en viaje diplomático por África, aseguró que no ha cambiado la política de Washington pero dijo también que ‘quizá ahora' los norcoreanos estén dispuestos a hablar con Washington ‘en el contexto de las conversaciones a seis bandas' sobre desarme nuclear.”
“Der Standard”, de Viena: “Hace poco se veía en la disponibilidad al diálogo de Obama, también con los enemigos, un contraste positivo frente a George W. Bush, que en tiempos de crisis apelaba inmediatamente a soluciones de tipo militar. Ahora se refleja el temor de que Obama pueda convertirse en un nuevo Carter, a quien se le atribuía una condescendencia más bien ingenua. Lo cierto es que Obama tendría suficiente que hacer dentro de los EE.UU. Está batallando por una reforma al sistema de salud estadounidense (en la que ya Bill Clinton había fracasado durante su primer mandato). Y debe seguir haciendo todo lo posible por superar la grave crisis económica. Pero los acontecimientos internacionales no permiten que el presidente estadounidense se pueda concentrar en la política económica y en los problemas internos de su país.”
Autora: CP
Editora: Claudia Herrera Pahl