Los niños envenenados de Zambia

Dolores de cabeza, cansancio, dolores de estómago, pérdida de memoria: esto es el día a día para muchas personas en Kabwe, Zambia. Sin embargo los más afectados son los niños. El metal pesado daña su cerebro, frena su desarrollo y deja secuelas para toda la vida.
La causa es conocida: una antigua mina de plomo, clasificada por las Naciones Unidas como uno de los lugares más contaminados del mundo. Alrededor de 200.000 personas sufren las secuelas y casi todos los niños, que viven en la región, tienen niveles peligrosamente altos de plomo en la sangre.
Hablamos con madres como Jane, cuya hija Elizabeth, de seis años, apenas puede seguir el ritmo en la escuela debido a su intoxicación. Y antiguos trabajadores como Mathias, que trabajó durante décadas en la mina sin protección y que hoy habla de un legado tóxico que nadie quiere abordar.
Aunque la mina lleva más de 30 años cerrada, la población sigue luchando contra daños irreversibles. Una demanda colectiva pretende aclarar quién es el responsable.