Rolls Royce y Bentley son, sin duda, las marcas de autos de lujo por excelencia. Pese al clima de crisis, las ventas de ambas compañías no dejan de crecer. Y es que sus clientes, que en su mayoría son chinos, estadounidenses o proceden de Oriente Medio, no están dispuestos a renunciar a un carro que es mucho más que un carro.