Thioune estrena ilusión en Bremen ante el poderoso Bayern
13 de febrero de 2026
Hace apenas una semana que Daniel Thioune tomó las riendas del Werder Bremen, y lo hizo con derrota en Freiburg. Ahora, el exentrenador del Fortuna Düsseldorf debutará en casa nada menos que ante el líder bávaro: Werder Bremen contra Bayern Múnich en otro capítulo de la clásica rivalidad norte-sur; cuestión de identidad y memoria a ras de Bundesliga.
"Con el debido respeto, sería desubicado lanzar frases ahora. Bayern Múnich es la insignia del fútbol alemán”, reconoce Thioune, a sabiendas de que su llegada representa algo más que un cambio en el banquillo. Más aún, se considera la promesa de un nuevo comienzo, el que arranca con un duelo incluso de carácter personal para el propio Thioune.
Héroes verdes contra el gigante bávaro
El entrenador de 51 años creció a una hora de Bremen y en su recuerdo habitan glorias de los campeonatos del Werder a finales de los ocheta e inicios de los noventa en la era de Otto Rehhagel, el entrenador que más veces logró vencer al multicampeón alemán en las décadas que estrecharon la rivalidad, cuando ambos clubes se arrebataban títulos encarnizadamente.
En aquellos tiempos de vívida competencia, los duelos entre Bremen y Múnich eran no solamente equilibrados; podría decirse que "impredecibles” es una mejor manera de hacerle justicia a dichos enfrentamientos y sus leyendas. Junto a Rehhagel figuran también otros nombres, como Manni Burgsmüller, quien convirtiera 11 goles contra los bávaros, más que ningún otro jugador del Werder. O Wynton Rufer, capaz de marcar en cinco partidos consecutivos ante el gigante del sur.
Hoy, sin embargo, el escenario que recibe a Thioune es otro muy distinto: su equipo arrastra once partidos sin victorias y viene de tropezar 1-0 ante el Freiburg. Al margen, han transcurrido dos años desde la última gran victoria en Múnich, de manera que el desafío ofrece mucho al nuevo director técnico. "Un partido así hay que jugarlo al máximo”, afirma con determinación.
Mantener la categoría
Y es que, además de lo simbólico del choque contra el líder, la realidad es cruda en Bremen para su nuevo entrenador: con 19 unidades (a la fecha 22), el club respira el azufre del descenso desde su posición 16 en la tabla, tan solo dos puntos por encima de St. Pauli, uno de los colistas del torneo en curso. Así, la contratación de Daniel Thioune es de carácter esperanzadora, o al menos impulsor de ella hoy que los tiempos de gloria parecen tan lejanos.
Lo cierto es que el Bayern Múnich de Vincent Kompany ya ha dado muestras de no ser invencible. Hace un par de semanas, el modesto Hamburgo consiguió el empate en casa ante los muniqueses haciendo valer la localía, lo cual perseguirá Thioune y, en el mejor de los casos, podría romper el maleficio de 20 años sin poder vencer al multicampeón en Bremen.
"Cuando se tiene la oportunidad de jugar contra el Bayern, hay que mostrar la mejor versión de uno mismo", señaló, consciente de que hay mucho en juego, especialmente las próximas semanas, con cuatro duelos directos contra rivales inmediatos en la tabla: "No una amenaza, sino una oportunidad", agregó al respecto.
Thioune insiste en un detalle clave: la mentalidad. "Mi función es darles a los muchachos la idea de que no tienen que pensar en el después del partido con Bayern, sino en el partido con Bayern". Muy a pesar del laureado Werder con el que creció Daniel, hoy el presente se impone como única obsesión en medio de la misión por revitalizar al equipo de sus amores.
(cp)