Tras los éxitos electorales de políticos populistas el mensaje también llegó a Davos: algo debe cambiar en la globalización. Pero, ¿qué? Desde Davos, informa Andreas Becker.
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A nivel mundial, el número de personas consideradas económicamente como de clase media ha crecido significativamente en los últimos 40 años. Esto se debe principalmente al crecimiento económico de grandes economías emergentes como China, India y Brasil.
En los países industrializados empero, la tendencia es a la inversa. "En EE.UU., en donde antes se contaba el 60% como de clase media, hoy se cuenta el 50%”, dice Christine Lagarde, jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Señales de crisis
"La clase media se ha reducido, porque muchos han empobrecido y la clase alta acumula cada vez más riqueza", dijo Lagarde en Davos. El débil crecimiento económico y una mayor desigualdad son los ingredientes de "una crisis de la clase media en los países industrializados".
"A la clase media europea la desilusiona su futuro", analiza, por su parte, Pier Carlo Padoan, ministro italiano de Finanzas y Asuntos Económicos. "La decepción de la clase media es grande cuando ve que sus hijos tienen pocas perspectivas laborales y los sistemas sociales ofrecen menos ayuda". Su reacción es el voto negativo contra los partidos tradicionales, a favor de los populistas que ofrecen soluciones inaplicables. "Por ello tenemos que reconsiderar el liderazgo político e idear proyectos creíbles a largo plazo. Urge un consenso sobre las reformas que se necesitan", concluye Padoan.
Exigencias y la realidad
El economista de Harvard, Larry Summers, está convencido de que la clase media estadounidense no se beneficiará de la política de Donald Trump. "La historia nos enseña que el clásico populismo siempre perjudica a aquellos a los que pretende ayudar", advierte Summers, quien también fue asesor del Banco Mundial y de Barack Obama.
Trump presionó a algunas compañías para que no trasladen su producción a México, a fin de salvar unos pocos cientos de puestos de trabajo en Estados Unidos. Al mismo tiempo, su tosca postura intervencionista hizo devaluar el peso mexicano en un 15%. El efecto: "Ahora México se vuelve mucho más atractivo para los inversionistas”, cree Summers. La consecuencia: "Cientos de miles de puestos de trabajo podrían ahora pasar de EE.UU. a México".
"La comunidad política internacional ha gastado mucha energía protegiendo a los consorcios", acusa Summers, y concluye que "si se hubiera dedicado sólo una décima parte de esa energía a detener la fuga de capitales a paraísos fiscales y a impedir que las multinacionales eludan el pago de impuestos, hoy sería más fácil de convencer a la clase media de las ventajas de la globalización”.
Pobreza en Estados Unidos
En EE.UU., millones de personas ya no poseen lo básico para poder vivir. El problema de la desigualdad social es uno de los grandes temas del discurso del presidente, Barack Obama, a la nación.
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Sin techo en Los Angeles
Pasados 50 años de que el presidente Lyndon Johnson le declarara la guerra a la pobreza, en su discurso sobre el estado de la nación, el 8 de enero de 1964, ese mal sigue afectando a la mayor potencia económica mundial.
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Cuando el hambre acecha
La pobreza causa diversos males, como la falta de una vivienda y el hambre. Según un estudio del Ministerio estadounidense de Urbanismo, en 2013 aumentó el número de personas sin hogar en Nueva York. El mayor incremento porcentual de los "sin techo" se produjo en Los Angeles.
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Comedor comunitario
En las grandes ciudades estadounidenses, la entrega gratuita de alimentos es una medida que forma parte de la ayuda a los más necesitados. El "Food Bank for New York" entregó 400.000 comidas gratis en 2013.
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Tiempos duros
La Oficina Federal de Estadísticas de EE. UU. informa que casi uno de tres estadounidenses vivió al menos dos meses en la pobreza durante la recesión global, de 2009 a 2011.
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Señales preocupantes
La clase trabajadora de EE. UU. tiene empleo, y sin embargo no posee lo suficiente para vivir. En EE. UU., el salario mínimo por hora es de 7,25 dólares (unos 5,30 euros). En 2013, una encuesta de Gallup reveló que uno de cada cinco estadounidenses tuvo dificultades para satisfacer sus necesidades básicas de alimento.
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El pavo de Acción de Gracias
El cupón para recibir un pavo gratis en el Día de Acción de Gracias es para muchos neoyorquinos una luz en medio de tanta desesperanza. En 2013, dos tercios de la población de esa ciudad vivía en hogares en los que no había suficiente para comer, según informa la "Coalición contra el Hambre de Nueva York" (New York City Coalition Against Hunger).
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Los niños, los más afectados
La entrega de paquetes de alimentos en el Manna Food Center, en las cercanías de la ciudad de Washington D. C. se realiza una vez por mes. Los alimentos ayudan a personas con un ingreso mínimo, entre ellas, a familias con hijos. Los niños son los más afectados: más de 16 millones de ellos viven en la pobreza en EE. UU.
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Ayuda del Estado
Cerca de 47 millones de estadounidenses -entre ellos, 13 millones de niños- vivieron en la pobreza en 2012. Antes de la recesión, unos 26 millones de personas recibían cupones del Estado para comprar alimentos. El número de personas que dependen de la ayuda estatal para vivir creció marcadamente desde 2010.