De peces gordos y pasos concretos
25 de abril de 2003
Los últimos acontecimientos en el Irak de la postguerra se centran en tres puntos: los personajes del juego de naipes que los Estados Unidos tiene ya en la mano; un plan estadounidense para librarse del peso de las Naciones Unidas, y las acciones concretas a tomar dentro de Irak a partir de la próxima semana.
Con el naipe en la mano
Aún no se había secado la tinta de la noticia de la rendición de Tarik Aziz, cuando Washington anunciaba ya la detención del ex jefe de espionaje Farouk Hijazi. Este último fue director de operaciones externas de la agencia de inteligencia iraquí a mediados de la década de 1990, cuando presuntamente intentó asesinar al ex presidente estadounidense George Bush durante una visita suya a Kuwait. Poco de la información que circula sobre Hijazi está confirmado. Unas fuentes hablan de sus conexiones con Al Kaida, y con la red de Osama Bin Laden. La revista Newsweek hablaba de un supuesto encuentro suyo con Mohammed Atta en Praga. Seguro es sólo que éste es un pez gordo.
En cuanto al número 43 en la lista de 55 de "most wanted", Tareq Aziz se entregó el jueves a las tropas norteamericanas en Bagdad. "Actualmente está siendo interrogado", declaró un portavoz militar estadounidense en Qatar. Como ministro de Exteriores de Sadam fue el encargado de los encuentros a nivel internacional, convirtiéndose en el segundo rostro iraquí más conocido. Por ser cristiano y no provenir del clan de Takriti, Aziz se distinguió siempre en el gabinete de Husein.
El descontento
Según información de agencias, la mayoría de los iraquíes recibieron con beneplácito el derrocamiento del gobierno de Husein, pero el descontento ante lo que muchos perciben como una ocupación extranjera va en aumento. Así, en una mezquita de Bagdad se escuchó tras las plegarias del viernes: "Digamos no a Estados Unidos, no a la ocupación. No reemplazaremos un tirano con otro".
Los planes de Garner
Jay Garner, designado por Estados Unidos como gobernador interino de Irak, presentó sus planes para una fase de transición en Bagdad. Al final de la próxima semana se comenzará a formar una administración. Bajo la dirección de Garner, tres norteamericanos tendrían a su cargo respectivamente el norte, centro y sur de Irak. Garner no escatimó esfuerzos para recalcar que habrá también rostros iraquíes en el gobierno, aunque al parecer está ya descartado que Ahmed Chalabi, jefe del Congreso Nacional Iraquí, vaya a tener una función directiva en ese gobierno de transición.
El lunes se encontrará con representantes de diferentes grupos sociales iraquíes, de lo cual Garner espera lograr un acuerdo que garantice un entorno político estable. El futuro gobierno reflejará la complejidad étnica de Irak, pero rechaza de plano toda tendencia que pudiese llevar a un estado confesional, como Irán.
En los medios norteamericanos
En una entrevista televisada por la cadena NBC, George W. Bush habló de la posibilidad de que Husein estuviese herido, y se pronunció por primera vez acerca de las presuntas armas de exterminio masivo. "Va a tomar algún tiempo encontrarlas", declaró. "Pero sabemos que las tenía y si las destruyó, las trasladó o las escondió, ya encontraremos la verdad", agregó.
El "Washington Post", por su parte, basándose en informaciones de altos miembros del gobierno norteamericano, publicó que Washington presentará la próxima semana una propuesta de resolución ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, según la cual la ONU tendría sólo una función de asesoría en la exportación del crudo iraquí. Los ingresos deberían ser controlados por una institución financiera internacional y ser utilizados para la reconstrucción del país.