Debate abierto sobre el Pacto de Estabilidad
5 de diciembre de 2003
No fue uno de los días más agradables para el ministro de Finanzas holandés, Gerrit Zalm, cuando le toco comentar la mala noticia. El déficit público holandés superará en un 0,25 por ciento en 2004 el máximo del 3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) que recoge el Pacto de Estabilidad de la UE. Según estimaciones de la Oficina de Planificación Económica (CPB), a finales de este año el déficit público de Holanda se situará en un 3 por ciento, que es el borde máximo permitido por Europa.
La CPB atribuye estos datos a la "coyuntura económica desfavorable" que atraviesa Holanda, cuya economía se estima decrecerá en 2003 un 0,75 por ciento y el año próximo tan sólo crecerá un 1 por ciento.
El caso holandés
Holanda es, junto con España, Austria y Finlandia, uno de los países de la Unión Europea (UE) que defiende con más intensidad el respeto a las normas europeas presupuestarias y que ha pedido más dureza contra Francia y Alemania, países que han superado el límite de déficit público marcado por el Pacto. Esta postura se puso de manifiesto la semana pasada con el voto contrario de esos países a la suspensión del proceso sancionador a Francia y Alemania por su déficit excesivo, que finalmente fue aprobado por mayoría cualificada.
En Alemania se conoce el término "Schadenfreude" que significa alegrarse de la desgracia de otra persona, sea amigo o enemigo. El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, seguramente sintió mucha ""Schadenfreude" al escuchar esta noticia de su vecino y tal vez un cierto alivio al encontrarse con el hecho de que otros vecinos en Europa empiezan a tener problemas similares como Alemania.
Satisfacción alemana
Eichel elogió este jueves, aunque de forma indirecta, la propuesta del presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, para reformar y mejorar el sistema de gobierno económico europeo. "Me satisface que en el seno de la Comisión surjan propuestas para una discusión de las políticas económicas a seguir', declaró el ministro, aunque sin mencionar explícitamente el nombre de Prodi.
El presidente de la Comisión se pronunció recientemente a favor de buscar "un nuevo equilibro" entre los instrumentos de coordinación de las políticas económicas para mantener la disciplina presupuestaria y a la vez estimular el crecimiento. Desde hace tiempo, Eichel se muestra dispuesto a "modificar" el Pacto de Estabilidad, advirtiendo que, en futuro, debería observase con más atención otros criterios, como el de la inflación.
La jugada de Eichel tiene sus riesgos y sobre todo muchos enemigos. Entre ellos se encuentra también el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet. En su segunda rueda de prensa mensual desde su nombramiento, Trichet reafirmo su postura de defender a ultranza el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. El mensaje fue claro: los países infractores, Alemania y Francia, deben asumir sus responsabilidades, al igual que otras instituciones europeas.