Derroche de armonía
18 de septiembre de 2003
Dos grandes vertientes tuvo la cumbre entre el canciller alemán, Gerhard Schroeder, y el presidente francés, Jacques Chirac: las iniciativas del plan de crecimiento europeo y la postura conjunta de ambos países en el tema Irak. Al acabar la reunión de modalidad novedosa –habían reunido a la casi totalidad de sus gabinetes-, los mandatarios declararon que piensan ir en busca del crecimiento europeo y no esperar a que llegue. Y que aunarán fuerzas para lograr que en Irak, fuerzas locales tomen el poder a corto plazo. La cooperación entre ambos países fue denominada de "íntima" por el presidente francés.
Crecimiento económico urge
Con diez proyectos concretos, París y Berlín quieren dinamizar el crecimiento económico europeo. Entre ellos se encuentra ligar los trenes de alta velocidad de los dos países -el TGV francés y el ICE alemán-, acelerar el proceso de ampliación del sistema de navegación por satélite europeo Galileo y realizar proyectos comunes de protección del medioambiente en países en vías de desarrollo. Schröder recalcó que ambos países persiguen con su iniciativa el objetivo declarado de la UE: convertir a Europa en "la región más competitiva del mundo", lo cual es más imperativo aún después de que el Fondo Monetario Internacional apuntara que Alemania está frenando el crecimiento europeo.
Sobre el Pacto de Estabilidad -que limita al tres por ciento del PIB el déficit permitido en la zona euro y que Francia y Alemania incumplen- "hacemos el mismo análisis y llegamos a las mismas conclusiones'", explicó Chirac. El pacto en cuestión es de Estabilidad y Crecimiento, recalcó el canciller alemán agregando que "hay situaciones en las que hay que dar prioridad a lo último 'sin perder de vista el objetivo de consolidación presupuestaria'".
A sólo dos días de la cumbre tripartita Berlín-París-Londres y a una semana de la Asamblea General de la ONU, Irak estuvo omnipresente en las conversaciones. Francia y Alemania sigue propugnando que la ONU asuma la responsabilidad central en Irak y se ocupe de llevar a bien una transición hacia un Gobierno nacional iraquí. "Debemos pasar de una política estrictamente de seguridad -que no ayuda a la estabilización y el desarrollo- a una que nos permita, lo antes posible, orientarnos hacia una situación más política y pasar el poder, bajo control de la ONU, a las instancias iraquíes", declaró Chirac sin ahondar en lo que el eje París-Berlín espera de su encuentro con Londres.
Además, París y Berlín proponen celebrar una reunión de ministros de la UE con representantes de los sindicatos y la patronal. Según Chirac, sólo hay una cosa que turba las relaciones entre los dos países, el hecho de que cada vez menos franceses aprendan alemán y menos alemanes francés, pero los dos Gobiernos piensan tomar medidas para remediarlo.