Deutsche Post amenaza con recortar puestos
11 de julio de 2002
El anuncio fue un duro golpe para la compañía de correos alemana. La Autoridad Reguladora de Comunicaciones dictó reducir las tarifas de franqueo especialmente en las áreas en las que cuenta con un monopolio.
Lo que para alguien que manda una postal o una carta parece una nimiedad, pagar en vez de 51 sólo 45 centavos de euro por estampilla, costará al correo alemán sumas millonarias. La nueva regulación para las tarifas de los
franqueos, costará según cálculo de Deutsche Post, una reducción de 300 millones de euros en las ganancias de la empresa en el 2003. Sin embargo la regulación impuesta no se reduce al 2003, sino que tendrá vigencia hasta el 2007, año en el que finaliza el monopolio del gigante amarillo. Y esto representará sumado, ganancias no obtenidas por 1.500 millones de euros.
Se escribirán más postales
Esta sorprendente noticia para el consumidor, acostumbrado a pagar siempre más y casi nunca menos, es el primer recorte en el precio de franqueo registrada desde la época de la posguerra. La Autoridad Reguladora otorgó al correo la libertad de decidir cuáles serán los franqueos a reducir. Algunos medios alemanes de información han indicado que serán las postales las que lleguen a su destino por un menor precio, pues en vez de tener que ser estampadas con un timbre de 55 centavos de euro, requerirán uno de 45 centavos. También se habla de una reducción nimia en el caso de las cartas normales de hasta 20 gramos que en vez de tener que ser franqueadas con 57 centavos, necesitarán sólo 55 centavos de euro. Deutsche Post no ha informado cuáles serán los franqueos que reducirá de precio. Tendrá que guiarse en el futuro por la pauta de la autoridad reguladora que dispuso que para el 2004 y hasta el 2007 cuando la cuota de inflación se sitúe por debajo del 1,8% podrán ser ordenados nuevos descensos de los precios. En caso de una inflación por encima de este porcentaje, son posibles los incrementos de tarifas.
¿Postales baratas pero dónde echarlas?
Con el fin de regular las enormes pérdidas, la Deutsche Post reaccionó a la imposición de las autoridades reguladoras con el anuncio de posibles recortes de personal. Se habla de hasta 10.000 puestos, además del cierre de varias oficinas de correo y también del retiro de cientos de los buzones amarillos que decoran muchas de las esquinas de las ciudades alemanas. Se pregunta uno entonces, ¿ de qué sirve que las postales sean más baratas, sí no hay ni dónde depositarlas, ni quién las entregue ?