Deutsche Telekom estrena jefe
14 de noviembre de 2002
Kai-Uwe Rickel se convierte desde este jueves en uno de los gerentes más jóvenes y más poderosos de la economía alemana. Con tal sólo 41 años de edad, asume el mando de la Deutsche Telekom en un momento en el que la firma con sede en Bonn se enfrenta a su peor resultado económico, acumulando pérdidas récord. Rickel es el sucesor de Ron Sommer, quien precisamente había dimitido en julio pasado debido al desplome bursátil de la empresa.
Sinónimo de éxito personal
Desde el 2001, Kai-Uwe Rickel era responsable de los sectores de telefonía móvil y de Internet, ambos líderes en el mercado alemán. No es un novato en telefonía celular, sector en cual acumuló experiencia en la empresa Talkline entre 1990 y 1997. En concreto, se le atribuye la recuperación del liderazgo de T-Mobile, filial de Deutsche Telekom, en telefonía celular, que hoy cuenta con 23 millones de clientes en Alemania. T-Mobile experimentó un aumento de 66% de su resultado operativo en el primer trimestre del 2002, sumando 4.500 millones de euros, que representan una tercera parte del resultado operativo total de Deutsche Telekom.
Kai-Uwe Rickel, casado y padre de dos hijos, continúa con su nuevo cargo con una tradición familiar de liderazgo empresarial en Alemania. Su padre, Helmut Rickel, asumió el mismo cargo hace 13 años y condujo a la Deutsche Telekom hasta un año antes de su privatización.
Pérdidas récord
Los retos son grandes. Hasta finales del 2002, Deutsche Telekom podría acumular una pérdida de 25.000 millones de euros, la mayor de su historia y la cifra roja más abultada que haya presentado una empresa cotizada en el DAX, el principal índice bursátil alemán. Desde su salida a bolsa, Deutsche Telekom ha perdido un 40% de su valor. En el rango de empresas alemanas cotizadas descendió del primer al tercer lugar.
Las pérdidas más recientes se deben a los enormes compromisos en las licencias para la telefonía móvil UMTS y a pérdidas del negocio operativo. Pero también a una decisión empresarial del ahora nuevo jefe de Deutsche Telekom: la adquisición de la estadounidense Voicestream por más de 40.000 millones de euros. Un gran gasto aunque hasta ahora exitoso. La ahora conocida como T-Mobile USA se ha convertido en la empresa del sector con el mayor crecimiento en los últimos trimestres.
No obstante y pensando en una deuda de 64.000 millones de euros, los analistas esperan una profunda reestructuración de la empresa. Hace pocas semanas los sindicatos temían la eliminación de hasta 50.000 puestos de trabajo para sanear las cuentas. Aunque reducir los costos de personal sea una posible vía, la designación de Kai-Uwe Rickel como nuevo presidente de Deutsche Telekom también se debe a que en el Consejo Supervisor de la empresa los diez representantes de los empleados tengan la mayoría. Los cambios necesarios podrían ser así menos drásticos.