Economistas sospechosos
9 de diciembre de 2003
Los delitos económicos son cada vez más comunes en Alemania. Las nuevas estadísticas publicadas por la sociedad de control económico KPMG ponen de manifiesto la gravedad que está alcanzando el problema. El informe fue presentado por la sociedad, después de analizar la encuesta realizada entre más de 1000 empresas alemanas.
Las empresas más afectadas son las del sector de los seguros, créditos, comercio y construcción. En estos sectores, cuatro de cada cinco empresas se vieron afectadas por fraudes. Los delitos más frecuentes son los robos y el uso de fuentes de la empresa para uso personal. Pero también los delitos de fraude, corrupción, espionaje industrial y falsificación de balances aumentaron en los últimos tres años.
La pérdida más grave declarada por una empresa en la encuesta, alcanza el valor de 85.000 millones de euros. La Sociedad KPMG dijo en la presentación del informe que, según sus investigaciones, se habían registrado casos que provocaron mayores perjuicios.
Estadística del fraude
La estadística individual muestra que los delitos de robo llegan a afectar al 74% de las empresas. Los delitos de corrupción les siguen en la lista de los más frecuentes con un 35%. Además de estos dos, son también muy frecuentes las falsificaciones de cheques y tarjetas de crédito y los saboteos a manos de personas cercanas a la empresa. En cuanto a la falsificación de balances e informes, una de cada cinco empresas manifestó que sabía de la existencia de fraudes en el balance anual. La encuesta mostró que en el 7% de los casos, la jerarquía superior de la empresa participa en la trama ilegal. Parece que rige la regla de: cuanto más alto sea el cargo responsable del delito, mayor será el daño causado. Los directivos tienen mayores posibilidades a la hora de esquivar los niveles de la organización empresarial.
La mayoría de los casos se detectan a través de revisiones internas, pero en el 44% de los casos, la identificación del culpable se debe únicamente a casualidades. El director de KPMG, Dieter John, indicó la necesidad de acciones empresariales para facilitar el reconocimiento del fraude.
Los autores
En cuanto a los autores de los fraudes, la encuesta mostró que la mayoría son trabajadores de la propia empresas. Éstos trabajan frecuentemente con personal de fuera, proporcionándoles la ocasión propicia.
El 70% de las empresas encuestadas consideró que este tipo de delitos se ha convertido en un grave problema aunque tan sólo la tercera parte consideró que el riesgo individual de su empresa había aumentado. Por otra parte, los otros dos tercios calificaron como “suficientes” las medidas preventivas de sus empresas.