Eje Berlín-París se acerca a Moscú
19 de octubre de 2010
La Presse de la Manche, de Cherbourg en el Canal de La Mancha: "El problema sigue siendo la confianza. El objetivo de la reunión tripartita entre Alemania, Francia y Rusia era recrear un ambiente de entendimiento de sus esperanzas, pero también de sus temores. Y, sobre todo, París y Berlín querían cerciorarse de las posibilidades de desarrollo que la cooperación con Rusia ofrece. Todo para que haya más y mejor comprensión mutua. La idea es lograr una cooperación de la que tanto Rusia como la UE sólo pueden ganar.”
La Stampa, de Turín: “De nuevo es el eje París-Berlín el que da la línea. Las consultas de los ministros de Finanzas de la UE en Luxemburgo perdieron relevancia tras el comunicado expedido por Merkel y Sarkozy, reunidos en Deauville, balneario de la costa normanda. Con ese 'acuerdo de Calvados', París y Berlín permitieron la conclusión de las consultas de Luxemburgo. Con ello aceptaron el marco flexible en asuntos financieros solicitado por la Unión, pero también abrieron el paso para que los dogmáticos alemanes se dejaran infectar del pragmatismo francés en cuestiones de la política monetaria a nivel de la Unión Europea. Se avizora un pacto.”
“Merkel también”
El País, de Madrid: “La tentación del populismo ha alcanzado a Alemania. Tras señalar a un futbolista alemán de origen turco como prueba de que el Islam forma parte de Alemania, Merkel ha proclamado el fracaso absoluto del multiculturalismo. La afirmación es lo suficientemente ambigua como para amparar cualquier política que la coalición de Gobierno adopte a partir de ahora. Entre otras razones, porque la fórmula de integración de los trabajadores extranjeros defendida por las democracias europeas no era el multiculturalismo, sino la ciudadanía. Es decir, no era el reconocimiento por parte del Estado de diversos códigos legales y de comportamiento, sino el establecimiento de un catálogo de derechos y deberes iguales para todos.
Como en otros países de la Unión, también en Alemania se ha presentado como debate acerca de la inmigración un asunto que, en realidad, se focaliza en la presencia de trabajadores extranjeros de origen o credo musulmán, convertidos en chivos expiatorios por las fuerzas populistas que amenazan electoralmente a los partidos tradicionales. Lo que está en juego no es la identidad alemana, sino la libertad religiosa y la igualdad de los ciudadanos ante la ley, sea cual sea su credo. El mayor triunfo del fanatismo yihadista sería que sus crímenes auspiciaran leyes discriminatorias contra los musulmanes, vulnerando los principios del Estado de derecho y legitimando las políticas del populismo, que daría así un paso de gigante para entrar por la puerta grande en las instituciones democráticas.”
Diagnóstico preimplantación
El diagnóstico genérico preimplantacional (DGP) es la técnica que estudia in vitro el ADN de los embriones antes de que éstos sean implantados en el útero para determinar así ciertas características del feto y evitar la posible aparición de algunas enfermedades congénitas.
Tagesspiegel, de Berlín: “Nos debiéramos orientar por la ley hoy vigente. Y esa ley permite el DGP desde julio. Y desde entonces no ha habido ningún abuso de dicha técnica. Ni los médicos ni los que quieren ser padres han manejado irresponsablemente la libertad que ahora hay. Cierto es que la fecundación en laboratorio necesita reglas, pero un moratorio sería un prejuicio, sería un fundamentalismo del miedo. Los ciudadanos necesitan más confianza, sobre todo aquellos que han optado por ser padres.”
JOV / dpa
Editora: Luna Bolívar