El acuerdo de la OTAN
17 de febrero de 2003
La OTAN logró superar de forma colectiva el estancamiento de los últimos días, al llegar a un acuerdo en la sustancia, en el calendario y en cómo integrar su solidaridad colectiva con Turquía, según lo declarado por el secretario general de la OTAN, George Robertson. La opción preferida por esta Alianza es la adopción de decisiones políticas por consenso, entre los 19 países miembros de la OTAN. Por elección propia, Francia no es miembro de la estructura militar integrada de la Alianza y por lo tanto no está presente en el CPD, órgano que reúne a los dieciocho países miembros integrados en la estructura militar y que París abandonó en 1966.
Adopción de medidas
Robertson precisó que la decisión adoptada constituye una señal clara y firme de la Alianza de que permanecerá junto a un aliado que está amenazado. Los 18 países miembros de la OTAN que forman parte de la estructura militar integrada de la Alianza acordaron pedir a los planificadores militares que comiencen su trabajo y que asesoren a los aliados sobre la adopción de medidas defensivas para Turquía, subrayó Robertson.
AWACS y Patriot a Turquía
El CPD acordó a raíz de la petición turca, pedir asesoramiento a las autoridades militares sobre la viabilidad e implicaciones de tres posibles misiones en Turquía: el despliegue preventivo de aviones radar AWACS, el apoyo de la OTAN al despliegue por aliados de misiles Patriot, y su incorporación al sistema de defensa aéreo de la OTAN, y el envío por aliados de capacidades de defensa química y biológica.
Apoyo a solución pacífica
El texto consensuado indica que la OTAN continúa apoyando los esfuerzos de la ONU para hallar una solución pacífica a la crisis. Se refiere sólo a la defensa de Turquía y no prejuzga otras operaciones militares de la OTAN o futuras decisiones de la Alianza o del Consejo de Seguridad de la ONU. Agrega que el Comité de Planes de Defensa decidirá sobre la aplicación de las medidas defensivas como una cuestión de urgencia y continuará consultas en el contexto de la demanda turca bajo el artículo IV, y seguirá de cerca el debate en el Consejo de Seguridad sobre la aplicación de la resolución 1.441.
Declaración conjunta
Alemania, Bélgica y Francia -los tres aliados que habían vetado hasta ahora que la OTAN diese luz verde al comienzo de la planificación de la ayuda militar a Turquía para no entrar en 'una lógica de guerra'- adoptaron una declaración conjunta. Reiteran 'su determinación a respetar las obligaciones del Tratado del Atlántico Norte respecto a sus aliados, en particular Turquía, así como su compromiso con el vínculo transatlántico'. Y reafirman 'su objetivo de un desarme completo y efectivo de Irak en el marco de la resolución 1.441 de Naciones Unidas'.
Bélgica exigió hasta el último minuto que se estableciera un claro nexo entre el apoyo militar a Turquía y la evolución de la crisis iraquí en el seno de la ONU, a fin de no dar la sensación de que se descarta de antemano una salida política al conflicto.