El caso Öcalan pone a prueba a Turquía
13 de mayo de 2005
El Neue Zürcher Zeitung, de Zurich, apunta: "El caso Öcalan se ha convertido en un difícil examen para la Justicia turca y también para la opinión pública de ese país. Pocos años atrás el líder rebelde había sido condenado a muerte, aunque la sentencia se conmutó y no fue ejecutado. Ese fallo se dictó a puerta cerrada y en condiciones que no se atienen al derecho, según dictaminaron definitivamente los jueces de Estrasburgo. En consecuencia, el proceso debe ser repetido. Las autoridades de Ankara temen nuevos disturbios, dado que los nacionalistas kurdos están prestos a instrumentalizar políticamente para sus fines el juicio."
Entre la espada y la pared
El Frankfurter Allgemeine Zeitung, de Francfort del Meno, comenta: "Si la Justicia turca se somete al fallo de Estrasburgo e inicia un nuevo proceso contra Öcalan, admitiría que el primer juicio -el más importante llevado a cabo en el país en décadas- efectivamente no se desarrolló ante un tribunal independiente e imparcial. Eso podría en duda la madurez del país para postular a la Unión Europea, considerando que tendría que cumplir requisitos de derecho. Sin embargo, también sería negativo que Ankara se empecinara y rechazara con indignación el veredicto de Estrasburgo, porque de ese modo se causaría realmente mala impresión en Bruselas. En suma, probablemente se llevará a cabo un nuevo proceso. Y dado que el nuevo veredicto contra el dirigente terrorista probablemente será similar al primero, el juicio tendrá sobre todo un efecto: el de volver a azuzar el nacionalismo turco y el kurdo."
La hora de los hechos
Der Standard, de Viena, opina: "Turquía tendrá que hacer ahora un supremo esfuerzo para desvirtuar los reproches. De esta forma comienza el trecho arduo para el gobierno de Erdogan, tras su gran triunfo político. Ya no cuentan los anuncios y las buenas palabras, ni ahora,ni menos cuando comiencen las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. Ya no basta con dilatar los asuntos. Se requieren resultados. En vista de los problemas existentes, cualquiera puede imaginar cuán duras serán esas conversaciones."
Nacionalistas molestos
El País, de Madrid, subraya: "Los grupos nacionalistas y el Ejército están cada vez más molestos por los planteamientos y las concesiones del gobierno islámico en el proceso de adhesión europea. Hay divergencias de criterio entre el primer ministro, Erdogan, y el de Exteriores, más proclive a Europa. Una docena de diputados del partido gobernante se ha retirado recientemente por estimar que éste ha perdido contacto con los ciudadanos. Las últimas encuestas reflejan que crece el escepticismo de los que piensan que el país nunca entrará en la UE.