El caso del exministro que atiza la tensión Polonia-Hungría
10 de noviembre de 2025
En el Parlamento de Polonia, no es infrecuente la suspensión de la inmunidad de un político o ministro, pero el caso que se votó el viernes, 7 de noviembre de 2025, tuvo una especial importancia.
Los diputados debían decidir si el exministro de Justicia Zbigniew Ziobro perdía su inmunidad para ser puesto en prisión preventiva por presunta pertenencia a una organización criminal. Durante su mandato, este político conservador de derecha era considerado el "sheriff" de Polonia, la persona que velaba con mano de hierro por la ley y el orden.
El Sejm, la cámara baja del Parlamento polaco, aprobó por amplia mayoría la suspensión de la inmunidad en los 26 delitos casos presentados por la Fiscalía. Finalmente, dio luz verde a la detención y el encarcelamiento preventivo de Ziobro, de 55 años. Formado en leyes y originario de Cracovia, Zbigniew Ziobro dirigió el Ministerio de Justicia en el Gobierno conservador que llegó al poder en otoño de 2015. Poco después, también fue nombrado fiscal general. Entre 2005 y 2007 ya había ocupado ambos cargos.
Ziobro impulsó, a pesar de las objeciones de la Unión Europea, una reestructuración radical del Poder Judicial polaco, con el objetivo de someter toda la jurisdicción al control político para poder gobernar sin obstáculos jurídicos.
Corrupción y abuso de poder
Pero Ziobro no está siendo procesado por politización del Poder Judicial, sino por sospecha de corrupción. Las acusaciones se centran en el Fondo de Justicia, dependiente del Ministerio de Justicia. Al parecer, Ziobro utilizó dinero de este fondo, destinado principalmente a las víctimas de delitos, como caja negra del partido Polonia Soberana (SP por sus siglas en polaco), fundado y dirigido por él. El SP, junto con el partido Ley y Justicia (PiS) de Jaroslaw Kaczynski, formó parte del Gobierno conservador entre 2015 y 2023.
Según las acusaciones, el dinero destinado a las víctimas de los delitos se utilizó para financiar la campaña electoral de los políticos del SP y su apoyo mediático. La Fiscalía acusa a Ziobro de pertenecer a una organización criminal que habría malversado 150 millones de zlotys, el equivalente a 35 millones de euros). Incluso Kaczynski reconoció lo controvertido de esta táctica. En una carta encontrada en el domicilio de Ziobro, el líder del PiS advertía a su socio de coalición de las consecuencias políticas y penales de sus actos.
También con dinero procedente de ese fondo se compró además el software espía israelí Pegasus. El programa, que en principio estaba pensado para apoyar la lucha contra la delincuencia organizada, también se utilizó indebidamente para espiar a la oposición liberal y a periodistas. Con Pegasus, los servicios secretos podían acceder a sus teléfonos inteligentes, descargar datos y escuchar conversaciones.
Malversación de fondos
La detención de Ziobro está en manos del servicio secreto polaco ABW, pero es dudoso que pueda llevarse a cabo, porque el exministro lleva algún tiempo residiendo en Hungría. A finales de octubre de 2025, el jefe del Gobierno húngaro, Viktor Orbán, publicó en la red social X una foto de sí mismo con Ziobro y acusó al Gobierno de Donald Tusk de llevar a cabo una "caza de brujas política" contra el exministro de Justicia.
Desde diciembre de 2024, un estrecho colaborador de Ziobro, el ex viceministro de Justicia Marcin Romanowski, reside también en Budapest. Para evitar ser detenido por acusaciones similares, huyó a la capital húngara y obtuvo asilo político, lo que provocó que las relaciones entre Varsovia y Budapest tocaran fondo.
En numerosas entrevistas concedidas a medios de comunicación de derecha, Ziobro justifica su viaje a Budapest con su participación en una "conferencia planeada desde hacía tiempo", sin aclarar si va a solicitar asilo en Hungría.
Según él, las acciones en su contra constituyen una venganza del jefe del Gobierno, Donald Tusk, por haber investigado a personas de su entorno. Además, afirma que el primer ministro quiere desviar la atención de otros problemas, como las dificultades financieras del sector sanitario. El propio Ziobro padece cáncer desde hace años, algo que no le ha impedido seguir con sus actividades políticas.
A la espera del cambio de poder en Budapest
Antes de la Marcha de la Independencia del martes 11 de noviembre, han aparecido en Varsovia vallas publicitarias con el lema "Solidaridad con el ministro Ziobro". El evento, organizado cada año por círculos de derecha y nacionalistas para conmemorar la recuperación de la independencia estatal de Polonia en 1918, contará en esta ocasión con la participación tanto el presidente Nawrocki como el líder del PiS, Kaczynski. Es de esperar que el caso Ziobro también sea uno de los temas de la marcha.
Tusk ya ha dicho que no va a enviar ninguna unidad especial a Budapest para traer de vuelta a Ziobro, pero que está en contacto con el líder de la oposición húngara, Peter Magyar. En la primavera de 2026, los húngaros elegirán un nuevo Parlamento. Si el partido Fidesz de Orbán pierde, la situación puede ponerse muy difícil para Ziobro y sus compañeros de ideología en Budapest.
(ms/cp)