1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

“El Cono Sur ha sido muy hospitalario con los criminales nazis”

Luna Bolívar Manaut28 de noviembre de 2007

“Operación Última Oportunidad”: el Centro Wiesenthal quiere dar un impulso final a la búsqueda de criminales nazis en Latinoamérica, antes de que la edad los libere. DW-WORLD habló con un representante del organismo.

Aribert Heim: uno de los nazis más buscados del mundo.Imagen: dpa - Bildfunk

Aribert Heim nació en Austria en 1914. A lo largo de su carrera como médico pasó por tres campos de concentración nazis: Sachsenhausen, Buchenwald (Alemania) y Mauthausen (Austria). Se calcula que cientos de judíos murieron a consecuencia del veneno que el doctor de las SS les inyectó en el corazón. Dicen que la extracción de órganos a los prisioneros era uno de sus pasatiempos.

A Heim se le busca desde 1962. Hace sólo unos años, las policías alemana y española creyeron haber dado con él en Denia, en la costa ibérica del Mediterráneo. La pista volvió a perderse. Quizás huyera en 2005 a Sudamérica. Su hija vive en Chile.

Entre la vida y la muerte: los campos de concentración nazis.Imagen: PA/dpa

Si Heim no ha muerto, tiene 93 años. Como sucede con otros criminales del nacionalsocialismo, no queda mucho tiempo para someterlo al dictamen de un tribunal. Por eso, el Centro Wiesenthal bautizó en 2002 la que quizás sea su batalla final contra los responsables directos del genocidio nazi como “Operación Última Oportunidad”.

La campaña llega ahora a América Latina. DW-WORLD habló con Sergio Widder, representante del Centro Wiesenthal en Sudamérica.

“Operación Última Oportunidad” suena realmente placativo, ¿en qué consiste la campaña?

Este programa consiste básicamente en hacer un último esfuerzo para que los responsables de los crímenes horrendos del nazismo tengan que enfrentar la Justicia. La campaña se lanzó originalmente en el año 2002 en Europa oriental y en países de la zona del Báltico y los resultados han sido muy alentadores: cerca de 99 investigaciones que se encuentran actualmente en curso, hay algunas solicitudes de extradición y de procesamiento.

Ahora estamos iniciando ese mismo programa en América del Sur, empezando como lo hicimos ayer en Buenos Aires, siguiendo pasado mañana en Chile y la semana próxima en Brasil y en Uruguay, en una primera fase sudamericana que luego continuará en otros países como Bolivia, Paraguay, ect.

La II Guerra Mundial acabó hace más de medio siglo. Muchas huellas se han borrado. ¿Qué importancia tiene la colaboración ciudadana en esta tarea?

La colaboración ciudadana es la base para el éxito. Sin la colaboración ciudadana no tenemos nada. Son los ciudadanos que conocen algo los que nos pueden hacer llegar la información.

Los prisioneros eran usados también en experimentos médicos.

¿Investigan también ustedes por su parte el posible paradero de antiguos nazis?

Nosotros lo que hacemos es, cuando nos llega alguna información, solicitar a las autoridades judiciales en cada país que abran el caso y pongan en marcha una investigación.

En Argentina, en Chile, en Brasil, Bolivia, Colombia… en casi toda Latinoamérica encuentran ustedes indicios de que aún permanecen criminales nazis ocultos. ¿Manejan una cifra aproximada de buscados?

Los casos que se han abierto a partir del lanzamiento de la campaña, como le decía, se encuentran en la actualidad en cerca de 100. Nosotros creemos que algunas docenas de casos se pueden llegar a abrir también en América del Sur. Todo el Cono Sur, toda América Latina pero especialmente todo el Cono Sur, ha sido sumamente hospitalario con los criminales nazis.

¿Qué rango de implicación tendrían estas personas en los crímenes del régimen nazi?

La verdad es que, que se trate de gente de alto rango o de menos rango, para nosotros no supone ninguna diferencia. Por supuesto que hay quienes son más buscados o figuran al tope de ciertas listas como prioridad, pero si un individuo mató a una sola persona en marco de esta política de exterminio que hubo durante el nazismo, merece ser juzgado y condenado.

Aribert Heim, uno de los más buscados. ¡Siga leyendo!

La pista de Heim condujo primero a España, ahora a Chile.Imagen: dpa - Bildfunk

Aribert Heim es uno de los que encabezan las listas de buscados. Su hija vive en Chile…

Por lo que nosotros sabemos ella vive en el sur de Chile, en Porto Mont, y no podemos descartar que tenga vínculos con su padre.

¿Colaboran los descendientes con ustedes o se sienten ellos también de algún modo perseguidos?

No sé cómo se pueden sentir ellos, pero nosotros no creemos que la responsabilidad sea hereditaria. No los culpamos a ellos. Esa no es nuestra forma de trabajar. Queremos que lleven adelante su vida del mejor modo. Sabemos que no debe ser nada sencillo llevar una vida normal sabiendo que su padre es un asesino de masas.

Y por Heim ofrecen ustedes 310.000 euros. ¿Cómo manejan el tema de las recompensas?

A partir del lanzamiento de la campaña se habilitaron una serie de recompensas a cambio de información. Estas recompensas no significan que se compre información, sino que son una especie de premio para aquellos casos en los que el individuo denunciado sea efectivamente un criminal de guerra, y sea procesado, juzgado y condenado. Pero mi experiencia indica que en la mayoría de los casos no es la recompensa lo que motiva a denunciar, sino el compromiso con los valores humanitarios.

También los gobiernos alemán y austriaco colaboran en esos 310.000 euros, ¿cómo es el trabajo con las autoridades germanas?

Es una cooperación imprescindible. El Centro Wiesenthal no tiene un poder de policía ni tampoco tiene la estructura ni los recursos de un Estado nacional, sea Alemania o el que fuere, como para poder llevar adelante una investigación de estas características. Sin esa cooperación sería imposible avanzar.

Dicen ustedes que los gobiernos latinoamericanos no le prestan al tema toda la atención que podrían, ¿se preocupan más en Europa por la cuestión?

En Sudamérica, el tema no es una prioridad de los Estados. Pero también es justo decir que hay un clima político en América Latina que hace bastante favorable la posibilidad de que si aparecen, si logramos localizar, a criminales nazis, estos sean llevados ante la Justicia.

Ir a la siguiente sección Descubra más

Descubra más

Mostrar más
Ir a la siguiente sección Tema del día DW

Tema del día DW

Ir a la siguiente sección Más de DW