El costo de la epidemia
25 de abril de 2003
Cualquier aglomeración de personas es sospechosa y se evita. El Foro Económico Mundial de Pekín previsto para la semana pasada fue suspendido. La feria de automóviles de Shanghai cerró sus puertas cuatro días antes de lo pensado y los productores chinos de relojes no pudieron viajar a la feria de su ramo en Basilea por la dificultad de cumplir con todos los requisitos de seguridad sanitaria. Según la Cámara de Comercio Exterior alemana, un 27% de los empresarios alemanes en Shanghai está considerando enviar a sus empleados de regreso a la patria.
El síndrome SRAS
El motivo es siempre el mismo: el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS). SRAS emerge como nuevo generador de incertidumbre para la coyuntura global, en un relevo que parece cronometrado luego del final de la guerra contra Irak.
Más allá del impacto real de esta epidemia en las bolsas de valores o en el turismo, la incertidumbre que genera lleva a anticipar decisiones de inversores y consumidores que podrían tener un elevado costo económico. Numerosos expertos de instituciones privadas y públicas han pasado a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento para la región.
15.000 millones de dólares
Según estima la célebre publicación "Far Eastern Economic Review", SRAS tendrá un costo de US$ 10.600 millones. Por su parte la filial en Hong Kong de la inversora Morgan Stanley eleva la cifra a una pérdida de US$ 15.000 millones para la región, exceptuando a Australia, India y Japón.
Esta apreciación coincide con los cálculos presentados esta semana por el Banco Mundial, que asimismo rebajó su previsión de crecimiento económico para la región de casi 6% para el 2003 a una tasa de 5%. Los sectores más afectados serán los servicios, especialmente el turismo, los viajes de negocios, el transporte y el negocio minorista. Las zonas más afectadas hasta el momento son Hong Kong, Singapur y Taiwan.
Los expertos resaltan la relación entre la duración de la epidemia y la profundidad de sus costo económico. Las cifras del costo económico que circulan en estos días son por lo tanto un primer indicador y deben ser consideradas con la debida cautela. Al mismo tiempo los cálculos económicos dan un indicio del impacto de una enfermedad que, comparada con otras que en este momento aquejan a miles de personas, como la malaria, sigue sin causar estragos dramáticos en la población. En el plano económico dominan, una vez más, las expectativas y la incertidumbre.