El ejército del Papa
22 de enero de 2006
En sus uniformes de gala, de los tiempos del Renacimiento, los guardias suizos dan al turista que llega al Vaticano la impresión un grupo folklórico más que de un servicio de seguridad con todas las de la ley. Pero es una impresión engañosa. La tropa, integrada por 110 hombres, cumple una función importante. Y no cualquiera puede formar parte de ella. Los requisitos para postular a incorporarse a sus filas son numerosos: estos guardias deben ser, ante todo, varones suizos, católicos y solteros. También deben gozar de buena salud, haber cumplido la instrucción militar básica en Suiza y contar con una profesión u oficio. Además se les exige una estatura mínima de 1 metro 74 centímetros y ser menores de 30 años al momento del ingreso.
¿Por qué suizos?
Después de someterse a un test psicológico, quien logre ser admitido debe comprometerse a prestar servicio al menos durante 2 años. Los valores tradicionales como la camaradería y la lealtad se escriben con mayúscula en este club de solteros, pero eso no quiere decir que las chicas italianas tengan que renunciar por completo a conquistarlos: los guardias suizos que hayan cumplido 25 años de edad tienen autorización para casarse.
Pero, ¿por qué son precisamente suizos los soldados del Papa? Hace 500 años, el Pontífice de entonces, Julio II, estaba enfrascado en rencillas políticas con los venecianos, franceses y españoles. Además, los suizos eran considerados confiables y buenos soldados, ya que habían elaborado una hábil táctica de avance que les dio fama en Europa. Por esta razón, el Papa mandó reclutar 200 jóvenes en Lucerna y Zúrich, para encargarles su protección.
Uniforme con historia
'b# La noticia de que hasta el día de hoy sólo los suizos pueden formar parte del ejército más pequeño y exclusivo del mundo, parece no haber llegado a todo el mundo, porque no faltan los jóvenes de otras nacionalidades que envían postulaciones. También en cuanto al uniforme circulan muy diversas versiones. "El uniforme de gala data de la época del Renacimiento", explica el comandante Elmar Mäder. Pero no fue diseñado por Miguel Ángel o Rafael, como se lee con frecuencia, sino que fue redescubierto en 1914.
Los colores corresponden a los de la familia Medici, en recuerdo del "saqueo de Roma", durante el cual el Papa Clemente VII fue salvado por los Guardias Suizos, en 1527. Ese episodio es considerado hasta nuestros tiempos un acto heroico de la tropa. Más de 140 guardias perdieron la vida en la contienda.
Imagen corporativa
También hoy en día, la principal tarea de la Guardia Suiza consiste en resguardar la seguridad del Papa y su residencia. La imagen de la tropa se vio opacada en 1998 por un incidente en que un joven guardia mató a su nuevo comandante y a su mujer, para luego suicidarse. Todavía no se ha podido esclarecer el trasfondo de la tragedia, razón por la cual surgieron ciertas teorías conspirativas. Pero en El Vaticano no se habla mucho de eso.
La imagen es, a fin de cuentas, un elemento importante para la Guardia Suiza. "Un guardia puede tener dudas, pero se requiere una identidad corporativa. Por lo tanto, puedo esperar de él que respete y resguarde el prestigio del Papa y de la Iglesia", señala Mäder, puntualizando: "creo que es lo que espera cualquier empresa".