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El fracaso del Pacto de Estabilidad

26 de noviembre de 2003

Controversia provoca la decisión de los ministros de la UE de no aplicar mano dura contra Francia y Alemania, por rebasar los límites fijados al déficit fiscal. Ello se refleja en los editoriales de la prensa europea.

EU Fiansminister Hans Eichel Brüssel
Arduo resultó el tira y afloja en Bruselas.Imagen: AP

The Guardian, de Londres, comenta: "El Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea ha fracasado. No se puede sacar otra conclusión de la decisión adoptada por los ministros de Finanzas de la UE en cuanto a los déficits presupuestarios de Alemania y Francia. Los hechos fundamentales no son difíciles de comprender. Cuando uno tiene reglas, o se las aplica, o se las modifica. Los ministros no optaron por ninguna de las dos posibilidades. En cambio, permitieron que se violaran las reglas, pero sin hacer nada por modificarlas. Al no atreverse a imponer sanciones contra ambos países, impulsaron una ficción política y económica. Esa no es manera de gobernar la Unión Europea".

La ley del más fuerte

En Bruselas, el periódico De Standaard apunta: "Guiados sólo por intereses miopes, Alemania y Francia dan un golpe a las bases de la edificación europea. Esto es mucho más que una discusión legítima sobre el Pacto de Estabilidad y el sentido de ahorrar en momentos de escaso crecimiento. Lo que ocurrió el martes equivale a echar por tierra reglas acordadas en conjunto. Este comportamiento socava los procedimientos europeos. Todos saben que el resultado de la votación habría sido diferente si los 'pecadores' hubieran sido, por ejemplo, Irlanda, Luxemburgo o Bélgica. En consecuencia, Europa no se rige por el derecho comunitario, sino por la ley del más fuerte".

Daño a largo plazo

El matutino Berliner Zeitung, de la capital alemana, se pregunta si el euro se verá perjudicado y señala: "A corto plazo no, porque actualmente el mundo financiero mira sobre todo hacia Estados Unidos.(...) Sin embargo, a largo plazo, la decisión de ayer perjudicará con toda seguridad al euro. ¿Con qué derecho y con qué poder de convicción se habrá de inducir a los países dispuestos a ingresar a la UE a comprometerse con la convergencia económica? El hecho de que, aparte de los alemanes, también los franceses hayan velado por una interpretación muy flexible del pacto, resulta particularmente inquietante: justo aquellos estados que gustan de calificarse como motores de la integración europea abusan de su peso para pedir un trato especial, debido a su debilidad económica".

Hay déficits y déficits

Le Figaro, de París, en cambio, se muestra de acuerdo con la decisión adoptada por los ministros de Finanzas de la UE. "Aunque no le agrade a la Comisión (de la UE), cuyo orgullo fue pisoteado, ni a los 'países pequeños' cuyo esfuerzos poco cuentan, ni a los partidarios de una férrea política de ahorro: la UE adoptó ayer una buena decisión. La pregunta es simple: ¿hay que endurecer la política de ahora en tiempos de debilidad coyuntural, por razones de principio, aunque en realidad se trate de postergar la rebaja del déficit a un máximo del 3% (del PIB) por a lo sumo dos años? El déficit público, en sí, no es un drama. No obstante, debe ser controlado, y utilizado con fines definidos, como lo hace la Casa Blanca para reactivar la economía. Este no es el caso de los déficits de Alemania y Francia, que son el amargo producto de un estado excesivamente costoso y de un abultado gasto social".

Falta de valor

El periódico económico Wirtschaftsblatt, de Viena, estima por su parte que el Pacto de Estabilidad ya no daba para más: "La política está ahí para poner reglas y para modificarlas, cuando éstas demuestran ser insostenibles. En el caso del Pacto de Estabilidad, faltó y falta valor para hacer lo segundo. La normativa debería haber sido reformada hace más de un año. Ya se perfilaba que el pacto acarrea problemas para los pesos pesados económicos de la eurozona, que no hicieron bien sus tareas en los años de vacas gordas. Cierto es que también entonces se habría producido un revuelo político y algunos de los países de la UE habrían puesto el grito en el cielo; incluso ahora sigue habiendo partidarios del pacto. Pero el desprestigio de la política económica de la Unión Europea habría sido menor de lo que es ahora".

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