El Gobierno de México quiere poner orden en el sector minero
17 de febrero de 2026
La minería es un sector importante en México. El país es desde hace años, por ejemplo, el principal productor mundial de plata. El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la semana pasada que el Estado iba a recuperar más de mil concesiones de explotación minera. Sin embargo, no es sólo por eso por lo que la minería está de actualidad.
El secuestro y asesinato de varios empleados de la empresa canadiense Vizsla Silver por parte de Los Chapitos, una facción ligada a los hijos del capo narcotraficante Joaquín 'el Chapo' Guzmán, acapara titulares en México.
El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, dijo que los mineros "fueron confundidos (...) con integrantes de un grupo antagónico", en referencia a los Mayos, con quienes se disputan desde 2024 el control dentro del Cártel de Sinaloa.
El Gobierno parece así descartar que los mineros fueran el objetivo de los narcotraficantes, enzarzados en unas luchas intestinas que suman en Sinaloa más de 1.700 asesinatos y más de dos mil desaparecidos en poco más de un año.
Muchas de las explotaciones mineras están en regiones en las que están presentes estas organizaciones criminales y son habituales los robos de mineral, por ejemplo. En el sexenio anterior surgieron grupos de autodefensa e incluso se creó una Policía Minera en Chihuahua, un modelo que podrían adoptar otros estados.
México, un país minero
La minería fue durante siglos el principal pilar de la economía mexicana. Aunque eso cambió a mediados del siglo XX, las exportaciones mineras siguen aportando a la balanza comercial mexicana unos 2.500 millones de dólares al mes. Más que, por ejemplo, el sector agropecuario, aunque por detrás de la industria automotriz, la electrónica, las remesas, el petróleo y el turismo.
"El peso de la industria minero-metalúrgica en la economía mexicana es alrededor del 4,5 por ciento del PIB nacional", explica a DW Isidro Téllez, investigador del Departamento de Geografía Económica de la Universidad Nacional Autónoma de México.
"Hace veinte o treinta años, la minería logró alcanzar incluso el 10 o el 12 por ciento del PIB nacional", recuerda Téllez. "Esta participación fue descendiendo con los años, sobre todo con las reformas que privatizaron el sector y que abrieron también la economía mexicana a la manufactura", añade.
Oro, cobre y plata
"La minería mexicana está concentrada en tres metales: oro, cobre y plata", explica el experto. "Entre los tres, concentran más del 75 por ciento del valor de la producción nacional, y depués ya vienen otros muchos, varios de los cuales son subproductos de esos tres principales, como el molibdeno, el plomo o el zinc", añade. En 2024, último dato oficial disponible, el cobre supuso el 28,2 por ciento de la producción minera total en México; la plata, el 24,6 por ciento; y el oro, el 24,4 por ciento, puntualiza.
En términos de volumen, México es un gran productor de otros minerales. Son más de cincuenta rúbricas, que incluyen desde piedras preciosas a mármol para construcción, pasando por el carbón. Pero en cuanto al valor, el oro, el cobre y la plata son los principales. Unos metales preciosos cuyos precios, además, han venido marcando máximos históricos últimamente. Sobre todo el oro, que llegó a superar los 5.100 dólares la onza.
La producción minera, si bien abarca prácticamente todos los estados del país (aunque en el sureste se limita a material de construcción), se concentra principalmente en la mitad norte de México. Y genera poco más de 400.000 empleos. "Representa menos del 1 por ciento del empleo nacional; sin embargo, lo hace en zonas remotas donde no hay otras opciones de empleo", destaca Téllez. "Es muy importante el peso que tiene esta actividad en esas zonas remotas... y también porque el salario de los mineros es entre el 30 y el 35 por ciento superior a la media nacional", destaca.
Según el último 'Anuario Estadístico de la Minería Mexicana' que publica el Servicio Geológico Mexicano (SGM), "la minería es un pilar para el bienestar y calidad de vida de más de 690 comunidades donde se asientan las operaciones mineras".
Negociaciones sobre minerales críticos: se amplía la lista
El SGM es el encargado, dentro de la Secretaría de Economía, de regular en el país las prospecciones y explotaciones mineras. Su directora, Flor María de Harp Iturribarría, junto con el secretario Marcelo Ebrard, anunció la negociación de un acuerdo multilateral sobre minerales críticos. Una iniciativa que lidera Estados Unidos y en la que participan diversos países. E incluso se publicó una nueva lista de minerales críticos. "Es muy importante ponerle el ojo a esa lista, porque México nunca la había tenido, siempre estábamos basados en la que hace el Gobierno de Estados Unidos", recalca Téllez. La lista incluía medio centenar de minerales. "Ahora le agregaron otros diez, entre ellos el cobre, que nunca había estado mencionado", insiste.
"Los minerales críticos tienen una definición internacional, son aquellos minerales que son importantes para la economía de un país (...) y es probable que se disrumpa o se interrumpa el suministro", explicó De Harp. Y destacó que México depende totalmente de algunos de ellos. "Son los que hemos visto que en nuestro país importa prácticamente el 100 por ciento del consumo en la industria (...). Esta dependencia total hace que ese mineral se pudiera volver crítico en algún momento", dijo, citando litio, níquel, cobalto, aluminio, cromo, titanio y vanadio.
Ebrard vinculó la cuestión a la decisión de recuperar concesiones mineras para "evitar la especulación" y salvaguardar recursos estratégicos. El anuncio llegó un día después de conocerse los datos de producción industrial en 2025, que cayó un 1,3 por ciento arrastrada por una contracción mayor al 6 por ciento en la minería. El Gobierno dijo que había revocado 1.126 concesiones mineras, que abarcan 889.502 hectáreas, por falta de actividad y en las que, en muchos casos, ni siquiera se pagaba el impuesto preceptivo.
"Esto llama mucho la atención, porque se cobra muy poco de impuesto: son alrededor de 9 pesos, menos de medio dólar, por tener una hectárea de concesión minera", explica Téllez desde la Universidad Nacional Autónoma de México. Él estudió una muestra de cien concesiones en el estado de Zacatecas y revisó los expedientes físicos. "Encontramos que, efectivamente, la mayoría, entre el sesenta y el setenta por ciento, no estaban ocupadas, ni con ninguna actividad de exploración, y que además no se estaba pagando esa cuota ínfima", confirma.
¿Habrá nuevas concesiones?
Con la Ley Minera de 1992 se otorgaron multitud de concesiones, muchas también en zonas con protección ambiental. "Y ahí habría que agregarle las zonas arqueológicas y pertenecientes a pueblos originarios", recalca Téllez, que pone el ejemplo del "caso de allá en San Luis Potosí, del pueblo originario de los Wixárika, donde también se otorgaron concesiones". Para él, está bien el intento del Gobierno de poner orden en las concesiones, siempre que se evite aumentar la concentración en el sector.
"Porque yo me imagino que ya lo que sigue ahora es nuevamente otorgar nuevas concesiones, ya que del 2019 para acá no se habían otorgado", recuerda, señalando que desde 2023 hay además una nueva Ley de la Minería. Aunque a medio plazo no se pueda descartar, a corto plazo no parece ser la prioridad del Gobierno.
"No, lo que estamos buscando es mantener la producción de plata y de oro que tenemos actualmente, porque también puede decaer muchísimo; pero siempre buscando la mejor condición posible y sin nuevas concesiones esencialmente", dijo Claudia Sheinbaum el lunes de la semana pasada. Ese día anunció la devolución voluntaria al Estado, por parte de las empresas, de unas primeras 200 concesiones mineras.
En los más de novecientos casos restantes, la revocación no ha sido "voluntaria". Algunos juristas alertan de que esto puede desatar una oleada de litigios contra la Adminstración. "Es muy posible si los funcionarios correspondientes no hacen bien su trabajo", dice Jorge Huerta, abogado mexicano especializado en Derecho Internacional. Aunque advierte que, con la reciente reforma judicial, las empresas nacionales se lo pensarán dos veces antes de demandar al Estado.
Con lo que se abriría una "caja de Pandora", según Huerta, puede ser con concesiones a empresas extranjeras, lo que podría llevar a arbitrajes de inversión. "Inversionistas extranjeros que se vean afectados pueden iniciar un caso en contra de México directamente en arbitraje internacional por el pago del valor comercial de la concesión", explica.
El profesor Isidro Téllez, sin embargo, no cree que vaya a haber esta oleada de litigios. "Jurídicamente, creo que no va a haber ningún problema, porque en la ley que rige estas concesiones que se cancelaron, que es la de 1992, esa Ley Minera sí tenía estipulado que si no había actividad de exploración o de prospección minera en cierto plazo, se les cancelaba la concesión", afirma.
Para tener una mina, hay que tener otra
Un antiguo refrán mexicano dice que "para poder tener una mina, primeramente hay que tener otra". Efectivamente, es un negocio que requiere grandes inversiones. "Se va a tratar de abrir nuevamente el sector minero tanto al capital privado nacional como al extranjero", augura Téllez, para quien sería bueno que entren nuevos competidores en el sector, quizá uno de los objetivos del Gobierno. "Podría ser, siempre y cuando no se le cedan esas concesiones a los mismos, porque eso tampoco queda claro", afirma.
"Ese problema del monopolio sobre el subsuelo entre unas cuantas empresas, creo que es algo que se debe revisar", dice Téllez. Una concentración que se da tanto en las concesiones como en la producción, destaca. "Grupo México e Industrias Peñoles son los grandes productores de minerales en México, dos empresas de capital privado nacional que pertenecen a la segunda y tercera familia más ricas" del país.
(ms)