El malhechor ecológico
27 de agosto de 2002
El diario romano La Repubblica critica duramente la ausencia del presidente de los Estados Unidos en la conferencia más grande de todos los tiempos. "Si ni siquiera reuniones del Grupo de los 7 países más industrializados han aportado medidas concretas para la defensa del ecosistema, sería ingenuo esperar que 50.000 delegados y 100 ministros puedan ponerse de acuerdo y las diseñen. La ausencia de George Bush es un acto de arrogancia que le garantiza el papel del malo. La única razón que puede haber tras su auscencia es que Bush representa a los malhechores ecológicos."
Palabras y hambre
El cotidiano francés Le Journal du Centre de la ciudad de Nevers se refiere al discurso de apertura del presidente surafricano Thabo Mbeki: "Mbeki instó a los presentes a ser más conscientes de la urgencia de las tareas por cumplir. Al mismo tiempo fue publicado un reporte sobre el abastecimiento de alimentos que informa sobre la tragedia humana que se está viviendo en el cono sur del continente negro. En esta región hay 13 millones de personas amenazadas por el hambre y para alimentarlas se requieren 507 millones de dólares. Los países industrializados sólo han aportado una cuarta parte de este monto. Es evidente que los países en desarrollo aún tienen que mendigar."
Pobres y ricos o gordos y flacos
El capitalino diario español El País analiza el lenguaje usado en la conferencia de la ONU en la capital surafricana: "Comenzó lo que los exaltados llaman 'Cumbre de la Tierra', y los especialistas del capitalismo semántico llaman 'desarrollo sostenible', frase que luego puede ser revendida a los publicitarios de productos para alargamiento de pene. No irá Aznar, porque tenía algo pendiente: echar a Batasuna y casar a su hija. Está justificado. Lo de Bush está claro: no va porque no cree. El enviado de la ONU (tampoco va el secretario general) añade otra frase del creciente diccionario de la democracia global: harán 'un plan creíble'. Pero ¿qué es creíble en este mundo? Lo dividen entre legales que comen y tienen lujos e ilegales que querrían tener derecho a comer algo. Con la dieta de una clínica de adelgazamiento para que la chica pueda ir a la playa se conformarían. Éste sería el 'desarrollo sostenible': buscar la forma de que los ilegales (todos los habitantes del mundo son ilegales si no tienen visados de Europa o Estados Unidos) fueran más allá del coco y de la guanábana y no tuvieran anorexia crónica obligatoria, de manera que los legales apenas lo notaran. Esto se expresaba antes con la frasecilla 'siempre habrá pobres y ricos'."