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El mea culpa de Bush

Inocencio Santos (28.12.06)28 de diciembre de 2006

En un supuesto borrador de su mensaje de Año Nuevo, el presidente estadounidense admite que las armas de destrucción masiva fueron un pretexto para derrocar al régimen de Saddam Hussein en Irak.

Bush recuerda que ''errar es humano''.Imagen: AP

Quizá dejándose llevar por el espíritu navideño e imbuido del propósito de mejorar el año entrante, el presidente estadounidense admite sorpresivamente que la causal esgrimida para lanzar la invasión de Irak fue una falacia. En un borrador de su discurso de Año Nuevo, George Bush reconoce por primera vez que no tenía pruebas de la existencia de armas de exterminio masivo en poder del régimen de Saddam Hussein, pero se valió de esa sospecha para convencer a la opinión pública internacional de la necesidad de actuar contra el dictador, que de todas maneras "era malo".

Propósitos para el 2007

Sorprendente es el tono de humildad del texto, que una integrante del equipo de aseo de la Casa Blanca recogió de un papelero, porque le llamó la atención el título que encabezaba los dos folios manuscritos: "Fue sin querer- Mensaje de Fin de Año". El escrito, que diversas manchas vuelven en su mayor parte indescifrable, llegó por una vía aún no del todo esclarecida a la redacción de un corresponsal neozelandés, que a su vez vendió la información en exclusiva al periódico amarillista Sin Tapujos, de Port Stanley.

En un pasaje del discurso, el presidente formula algunos de sus propósitos para el 2007: "levantarme temprano, leer dos periódicos nacionales al día y dar por lo menos un vistazo semanal a los resúmenes de editoriales de la prensa europea". "Hemos resuelto publicar los fragmentos legibles porque ofrecen otra visión, más humana, del jefe de la Casa Blanca", explicó el responsable de la edición vespertina, manifestando que la imagen que se tiene de Bush es equivocada. "No es un cowboy que encabeza una cruzada contra los bandidos, sino un granjero que cree que hay que sembrar para cosechar, aunque esa siembra la lleven a cabo los Marines", afirmó el editor.

Desmentido oficial

En el escrito, Bush pide a la comunidad internacional y a sus compatriotas "perdón por lo que pueda haber hecho mal", asegurando que, "fue sin querer". Al mismo tiempo, pide a sus detractores que dejen de juzgarlo con tanta dureza, porque "errar es humano, pero perdonar es divino". La Casa Blanca desmintió que el texto provenga de la pluma del presidente, pero los responsables de Sin Tapujos no dudan de su autenticidad, avalada por un perito calígrafo que el periódico contrató para examinarlo.

Ante la polémica, se duda de que Bush llegue a leer efectivamente este mensaje de Año Nuevo. Pero, según el editor, justamente por eso había que publicarlo, ya que constituye una oportunidad única de dar una mirada al fuero interno del hombre más poderoso del mundo.