El mito de St. Moritz - Lujo, nieve y extravagancias

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St. Moritz es uno de los destinos de deportes de invierno más exclusivos del mundo y tiene una historia llena de brillo. El pueblo, situado en la pintoresca Engadina suiza, atrajo en el siglo pasado a muchas celebridades: Charlie Chaplin, Audrey Hepburn, Brigitte Bardot, Gunter Sachs, Andy Warhol y Herbert von Karajan estuvieron entre sus huéspedes. Coco Chanel encontró aquí refugio durante la guerra, Alfred Hitchcock se inspiró en uno de sus grandes hoteles para su primer clásico y regresó durante décadas. El sha de Irán llegó a gobernar temporalmente su entonces imperio desde un chalé en la ladera de Suvretta. Hace apenas 150 años, St. Moritz era un sencillo pueblo de montaña. Luego llegaron ingleses amantes de la aventura, inventaron nuevos deportes de invierno y sentaron las bases de la fama del lugar. En el pueblo, de unos 5.000 habitantes, surgieron hoteles de cinco estrellas, y de repente se convirtió en un destino invernal de moda para ricos y famosos. Numerosos deportes de invierno tienen aquí su origen, y algunos solo existen en este lugar: en el Cresta Run los participantes descienden cabeza abajo en pequeños trineos por la pista de hielo natural más larga del mundo. El Cresta Club, fundado hace más de cien años por ingleses, sigue siendo uno de los clubes más exclusivos del mundo. En el Skijöring, los esquiadores son arrastrados por caballos sobre el congelado Lago de St. Moritz. Deportes de invierno, tradición y un estilo de vida elegante, lujo y apertura al mundo marcan la historia de St. Moritz.