El número 1 ... pero a largo plazo
7 de octubre de 2003
Por el momento el esfuerzo se limita más bien a palabras de aliento y buenos deseos. Para el 2004 se espera, según previsiones del sector privado, un crecimiento de la zona euro de entre 1,5 y 2 por ciento, lo que no resulta suficiente para convertir a la UE en el motor económico del resto del mundo. El plan para convertir a la euro zona en la primera economía se basa en el incremento de inversiones en la infraestructura, en la investigación, el desarrollo y la innovación. Por lo mismo no se puede esperar un impacto inmediato sobre la coyuntura económica. Los efectos de este esfuerzo serían estructurales y a largo plazo.
Entre el dicho y el hecho hay ...
Las inversiones de infraestructura se concentrarían en las redes europeas de transportes, en el desarrollo de redes transeuropeas de energía y el desarrollo de la banda ancha (internet de alta velocidad) en zonas rurales y aisladas. Los Quince han alabado de forma unánime este esfuerzo, pero habrá primero que ponerlo en marcha, lo que supone la existencia de un afán integrado de medidas políticas y acuerdos institucionales, lo que sin duda dificulta un poco más el plan.
La triste realidad
Mientras tanto en el corto plazo tendrán que seguir viviendo con la realidad de un crecimiento de la eurozona de sólo 0,5 por ciento para el 2003, según la última previsión presentada por la Comisión Europea que el pasado mes de septiembre se vio obligada a rebajar sus estimaciones. Y los signos de que 'los baches del siglo económico se han quedado atrás', como lo dijera hoy en Luxemburgo el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, por lo visto no son tan claros. ¿Si no, cómo explicar la creciente comprensión de los socios europeos ante el elevado déficit público francés?
Tigre de papel
El ministro francés de Economía, Francis Mer, informó en Luxemburgo a sus homólogos europeos que Francia prevé un déficit público para el 2004 del 3,6 por ciento, claramente por encima del límite del 3 por ciento fijado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. La amenaza de la Comisión Europea de aplicar nuevas medidas para que vuelva a la disciplina, pierden poder ante el reconocimiento de todos los países de que la situación económica no es buena. Precisamente la principal causa que esgrimen tanto Francia como Alemania, como obstáculo para reducir sus déficits público a los niveles permitidos por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.