1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

El paciente alemán

20 de octubre de 2004

La situación de Alemania ocupa a los comentaristas de diversos periódicos europeos, en vista de que los principales institutos económicos corrigieron sus proyecciones de crecimiento a la baja.

Herbstgutachten: Prognose BIP wächst 2005 um 1,5 Prozent
Los expertos presentan su informe, con previsiones menos optimistas para la economía alemana.Imagen: dpa

El periódico alemán Nürnberger Nachrichten opina: “No es que al campeón mundial de la exportación se le haya acabado el trabajo. Pero los empresarios alemanes prefieren trasladar ese trabajo al extranjero, en lugar de que sea ejecutado en el país. Eso ocurre con creciente dinámica precisamente en la mediana empresa. De este modo, los empresarios alemanes han generado en los últimos años más de 4 millones de puestos laborales... en la República Checa, Polonia o China. Eso ya es sabido. La consecuencia lógica es que en Alemania deben crearse las condiciones para que de nuevo valga la pena producir aquí. Sólo así se acelerará el crecimiento y el aumento del empleo. Los ejemplos de otros países indican cuáles son los puntos claves en que hay que actuar: las trabas estatales, el costo del trabajo y la calidad empresarial.”

Necesidad de innovación

Algo más optimista es la visión del Kölner Stadt-Anzeiger, de Colonia: “En lo sustancial, el país está mejor que hace un año y medio. La Agenda 2010 del canciller Gerhard Schröder ha sentado las vías correctas, según lo confirma el dictamen (de los principales institutos de estadios económicos). Pero la debilidad del mercado laboral no se superará sostenidamente sólo con recortes salariales y reducción del costo del trabajo. Si se logra transformar ideas en productos capaces de competir en el mercado se genera empleo. Cuando los alemanes sueñan con éxitos económicos, aún suelen pensar, sobre todo, en hierros y máquinas. Pero el futuro está en el moderno sector de los servicios, ya hoy predominante.”

Enfermedad crónica

El País, de Madrid, comenta: “Alemania lleva camino de convertirse en el convaleciente crónico de Europa, para desdicha del resto de las economías de la UE, tradicionalmente dependientes del empuje de la mayor y más potente de todas. Cinco de los seis institutos de estudios económicos más importantes de Alemania ratificaron ayer una vez más su pesimismo y anunciaron que la economía no crecerá más del 1,8% este año y el 1,5% en 2005. Las autoridades ya han anunciado que tampoco este año cumplirán con el objetivo de déficit -3% del PIB, vigente desde el Tratado de Maastricht-, lo que conduce a pensar que la economía alemana no acaba de encontrar la senda de la recuperación y que, por tanto, el resto de las europeas tendrán dificultades para sostener tasas de crecimiento sustanciales. (...) Las reformas, dicen los institutos económicos, van en la dirección correcta; pero sus efectos -cuando se apliquen- sólo se dejarán sentir a medio o largo plazo. Así que mal consuelo puede encontrar en ellas el ciudadano... y los exportadores europeos a Alemania, entre ellos España.

Mal compartido

Le Monde, de París, compara la situación en Francia y Alemania, apuntando: “Francia prefiere los informes sobre reformas a su puesta en práctica. Prefiere las palabras a los hechos. Por ejemplo, son incontables los grupos de reflexión que se formaron y los estudios y análisis que se escribieron sobre las jubilaciones para, después de 15 años, llevar adelante una reforma. (...) En Alemania, el canciller Schröder -que ha sufrido una larga penitencia por haber volcado a su país a reformas de esta índole- vuelve a remontar en las encuestas. “¡Valor, tengan confianza!’ exhorta el ex jefe del FIMI, Michel Camdessus al gobierno francés. Pero, hasta ahora, desgraciadamente, no es ese su principal distintivo.”

Ir a la siguiente sección Tema del día DW

Tema del día DW

Ir a la siguiente sección Más de DW