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El pragmatismo vence al arte

9 de agosto de 2002

Falta de dinero, problemas de organización, poco interés internacional. Así explica el gobierno francés la cancelación de la Expo 2004 cerca de París. La prensa europea opina al respecto:

Jean-Pierre Raffarin
Jean-Pierre Raffarin, el Primer Ministro francés, nombrado por el presidente Chirac en mayo de 2002Imagen: AP

El diario "Dresdner Neueste Nachrichten" de la ciudad de Dresde se duele de la decisión del Primer Ministro Jean-Pierre Raffarin: "El Primer Ministro francés no tiene perdón; ha enterrado sin más una exposición mundial planificada para dentro de dos años, aduciendo que con tan pocos interesados no merece el nombre de mundial y hubiese sido un gran peso económico. Representa un ahorro de 400 millones de euro – y la ruina de la fama de Francia como el país de las exposiciones mundiales."

La Expo, un anacronismo

El diario "Neues Deutschland" de la capital Berlín, por el contrario, da un enfoque pragmático diciendo:"Con ello se toca fondo en un proceso que ha venido restando importancia a las exposiciones mundiales como ejecutoras y símbolos del intercambio de ideas y productos. La Expo 2000 de Hannover no fue la primera, también en Lisboa 1998 y en Sevilla 1992 el número de visitantes se quedó muy por debajo de lo esperado. Las exposiciones mundiales, que empezaron en 1851, se volvieron importantes por el brillo que cobraban las naciones sede. Se entiende, entonces, que Gran Bretaña, Francia y, finalmente, los Estados Unidos se hayan alternado su liderazgo. Pero cuando, por primera vez, le tocó a Alemania ser su organizador, el anacronismo de la que fuera una brillante exhibición era evidente. El golpe más duro fue que Estados Unidos cancelara su asistencia. No hay que olvidar que fue en la exposición de San Luis, hace justo 100 años, que se presentó el primer local para comer hamburguesas. Hoy se los encuentra por todos lados. Aunque ya no exista la Expo."

Una decisión razonable

"La République des Pyrenées" , rotativo de París, le da abiertamente la razón al Ministro opinando: "El tiempo de las gigantescas exposiciones mundiales en las que los expositores mostraban su riqueza, su poderío tecnológico y económico ha pasado. En 1989, cuando era alcalde de París, Jaques Chirac inició el proyecto de la exposición. El que el Primer Ministro Jean-Pierre Raffarin lo anule puede ser tomado como que está saldando cuentas políticas con los socialistas y comunistas del departamento de San Denís. Sin embargo, Raffarin tiene razón. Esta efímera exposición no habría tenido un efecto duradero. Pisar el freno en el momento oportuno por los costos que tendría, fue una decisión razonable."

Para el arte, los restos

El prestigioso diario parisino "Libération" contextualiza la cancelación de la Expo en la política general de ahorro del gobierno y opina: "Hay promesas electorales, que sería mejor no haber hecho. Sobre todo al Primer Ministro Raffarin debe pasarle por la cabeza a menudo este pensamiento, pues es él quien tiene que pagar ahora las cuentas de Chirac. Los impuestos bajan en cinco por ciento y se aumenta los presupuestos de los ministerios del Interior, de Justicia y de Defensa. Los ingresos por impuestos se reducen, mientras que el crecimiento económico se hace esperar. La hora de ahorrar ha llegado – también para el arte, que debe contentarse con despojos."

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