El retorno del servicio militar obligatorio en Europa
28 de agosto de 2025
En 2011, Alemania suspendió el servicio militar obligatorio. Ahora, el Gobierno federal introduce un "Nuevo Servicio Militar", inspirado en el modelo sueco del cuestionario y basado inicialmente en la voluntariedad. A partir del 1 de julio de 2027, sin embargo, todos los hombres de una misma cohorte deberán presentarse a la revisión obligatoria —las mujeres podrán participar de forma voluntaria. Quienes se alisten en la Bundeswehr deberán pasar por un proceso de selección y obtendrán el estatus de "soldado por tiempo limitado". Así, estarán mejor remunerados que en el anterior servicio voluntario, mientras las primas buscan hacer atractivos los compromisos más largos.
El modelo incluye una opción obligatoria incorporada: si la situación de seguridad se agrava o faltan voluntarios, el Gobierno podrá, mediante un reglamento con aprobación del Bundestag, decretar el servicio obligatorio. Por ello, se reactivará, digitalizará y modernizará el sistema de reclutamiento.
Tras su servicio, los hombres (y mujeres) quedarán vinculados al Ejército mediante periodos regulares de reserva. Para los objetivos de la OTAN, el crecimiento de esta reserva es central. La Bundeswehr quiere así cubrir sus carencias de personal.
Francia: servicio nacional ligero, reserva fuerte
Francia abolió el servicio militar clásico en 1996 bajo el presidente Jacques Chirac. Emmanuel Macron introdujo en 2019 el "Service National Universel" (SNU), un programa de un mes para jóvenes de 15 a 17 años, parcialmente militarizado, pero también con contenidos sociales y cívicos.
Se habló repetidamente de hacerlo obligatorio; Macron lo anunció en 2018. Sin embargo, hoy está claro: el SNU seguirá siendo voluntario. Ni los recursos ni el apoyo político alcanzan para una implantación generalizada. París apuesta, en cambio, por ampliar la reserva: de 40.000 a 80.000 efectivos, que refuercen rápidamente al Ejército profesional en caso de emergencia.
Reino Unido: Ejército profesional con reservistas como apoyo
La conscripción se abolió en 1960. Desde entonces, el Reino Unido mantiene un Ejército profesional. Pero el modelo tradicional sufre una escasez crónica de reclutas. Analistas militares advierten, no obstante, que el regreso del servicio obligatorio sería ineficaz e impracticable. En su lugar, consideran que reforzar las fuerzas de reserva es la respuesta más adecuada ante las crecientes exigencias de seguridad derivadas de la amenaza rusa.
Polonia: reservistas, defensa territorial y educación militar
Polonia eliminó la conscripción en 2008, pero desde la invasión rusa de Ucrania se rearma como ningún otro país de la UE. Para 2035, el Ejército deberá crecer hasta 300.000 soldados, más otros 50.000 en la nueva defensa territorial. Un segundo pilar es la reserva: se actualizan los conocimientos de antiguos reclutas y se vincula a nuevos mediante cursos cortos.
Además, Polonia apuesta por la instrucción militar en escuelas. En más de 200 "clases de preparación militar", adolescentes desde los 14 años aprenden marchas de campo, tiro y disciplina. Para el Ejército, es un vivero de reclutas; para el Estado, una herramienta de educación patriótica.
Suecia: conscripción para contingentes
Abolida en 2010 y reintroducida en 2017: en Suecia, todos los jóvenes de 18 años deben registrarse en línea y proporcionar datos personales. Una parte es convocada a revisión. Cada año, el Ejército define cuántos reclutas necesita —normalmente entre el 5 y el 10 % de una cohorte—. Ese contingente es obligado a servir, hombres y mujeres por igual. Quienes quieran hacerlo voluntariamente tienen más opciones de ser llamados. Quienes no, no siempre logran evitarlo.
Desde 2023 rige también un servicio civil obligatorio: quienes no vayan al Ejército pueden ser destinados, por ejemplo, a los servicios de rescate o protección civil.
Finlandia: la conscripción como pilar social
Finlandia nunca abolió el servicio militar. Todos los hombres a partir de los 18 años deben servir; las mujeres pueden hacerlo voluntariamente. El servicio básico dura entre seis y doce meses, según la unidad. Aproximadamente dos tercios de una cohorte realizan efectivamente servicio militar, un valor altísimo en comparación europea.
Lo particular es la profunda integración de la obligación en la sociedad: casi todo varón finlandés pasa a ser reservista tras el servicio básico y es convocado regularmente a maniobras. Así, este país de 5,5 millones de habitantes puede movilizar en caso de emergencia a más de 250.000 soldados. En Helsinki, el sistema se considera no solo una necesidad militar, sino parte integral de la identidad nacional.
Lituania y Ucrania: conscripción en modo de guerra
Lituania reactivó en 2015 el servicio obligatorio e incorpora cada año a unos 3.500 hombres, que después pasan a la reserva como medida disuasoria.
Ucrania lo reinstauró en 2014 y, desde la invasión rusa a gran escala en 2022, todos los hombres de entre 18 y 60 años pueden ser llamados a filas. Millones de ucranianos ya están bajo las armas y millones más figuran como reservistas.
(gg/rml)