El trío europeo
18 de febrero de 2004
En Alemania, el periódico Dresdner Neuesten Nachrichten hace notar que muchos miran con desconfianza la reunión de Gerhard Schröder, Jacques Chicar y Tony Blair. "España e Italia están disgustados porque no se los invitó. Otros países más pequeños y los futuros socios de la UE temen que los tres puedan formar un 'directorio' que decida internamente la línea a seguir por la Unión Europea, al igual que la futura estructura de la Comisión de Bruselas, confrontando al resto con hechos consumados. Pero, pese a todos los reparos, se pasa por alto que Europa está volviendo a cerrar las brechas abiertas por la guerra contra Irak. Hasta el momento Francia y Alemania fueron el motor de la integración europea, pero ahora necesitan refuerzos, en vista de la ampliación de la Unión. Y los británicos, que a veces se han puesto del otro lado del Atlántico, son socios importantes."
La fuerza de la UE
La Stampa
, de Turín, comenta: "La idea es encontrar primero acuerdos entre los tres y luego presentar los resultados al resto, en el Consejo que próximamente constará de 25 miembros. En Bruselas se hace notar que Alemania, Francia y Gran Bretaña tienen posturas absolutamente diferentes en muchos temas fundamentales y que lo único que los une es el hecho de ser los tres países más grandes. Pero ese elemento podría constituir su fuerza. Porque si tres países con intereses que a menudo difieren logran ponerse de acuerdo, ello aumentará el peso de la Unión Europea."Trilateralismo transitorio
The Guardian
, de Londres, advierte por su parte que el primer ministro británico no debe hacerse muchas ilusiones: "Tony Blair, quien desde hace tiempo quisiera dar a Gran Bretaña un papel protagónico europeo y debilitar el viejo eje germano-francés, probablemente se alegre de sentarse a la mesa con los 'grandes' en Berlín. Pero Blair debe tener claro que Francia y Alemania no han renunciado a su profunda alianza. El trilateralismo sólo durará mientras encaje en el concepto de Chirac."El verdadero riesgo
El rotativo holandés De Volkskrant, estima que el riesgo de esta reunión no consiste en que se resuelvan muchas cosas a espaldas de otros. "El riesgo radica, más bien, en que Schröder, Chirac y Blair muestren demasiado temor por las trampas nacionales y en que, por ese motivo, el encuentro termine con una altisonante pero en realidad poco significativa declaración final. Eso tampoco serviría de nada a los restantes miembros de la Unión Europea. Y eso sería más lamentable aún, tomando en cuenta que para Holanda, Escandinavia y muchos de los futuros integrantes de la UE, justamente la presencia de Blair vuelve al encuentro más digerible que las citas germano-francesas de los últimos años. A todas luces, también Berlín y París comprenden que el motor franco-germano ya no basta en una Europa cada vez más grande. Y eso ya es un avance."