El veredicto de Hamburgo
20 de febrero de 2003
La edición alemana del Financial Times apunta que los 15 años de cárcel a que fue condenado el marroquí Mounir el Motassadeq -la pena máxima prevista en la legislación alemana para los cómplices de asesinato- pueden parecer pocos en vista de las más de 3000 víctimas ocasionadas por los atentados del 11 de septiembre. "En nuestro código penal no está contemplado el encarcelar de por vida a cualquiera que pueda vincularse con el terrorismo. Sin embargo, el proceso de Hamburgo dará pie a poner en discusión la severidad de las penas aplicables en Alemania a terroristas y cómplices. En vista de la nueva amenaza que representan organizaciones como Al Qaeda, que operan internacionalmente, tendrá que llevarse a cabo un debate en Europa y en Estados Unidos acerca de si nuestro sistema legal, con las tipificaciones tradicionales de asesinato y homicidio, aún está a la altura de este tipo de criminales y estas formas de violencia".
Triunfo del Estado de Derecho
El matutino Frakfurter Allgemeine Zeitung, de Fráncfort del Meno, opina por su parte: "Por primera vez, un tribunal ha constatado ahora que en Hamburgo hubo un grupo de militantes fundamentalistas islámicos, cuyo odio por Occidente desembocó en la masacre del 11 de septiembre. Queda por aclarar cuánto tiempo llevaba la célula terrorista en la mira de las autoridades y por qué estas no pudieron advertir ni conjurar antes el peligro. A la Justicia alemana, en todo caso, no se le puede reprochar haber vacilado. Teniendo en cuenta la compleja estructura del terrorismo internacional, puede decirse que el fiscal general Nehm presentó bastante rápido la acusación contra el "lugarteniente" de los pilotos suicidas. Sometida a grandes expectativas de la opinión pública, la corte de Hamburgo desarrolló el juicio con concentración y agilidad. No corresponde tener sentimientos triunfalistas tras el veredicto de un tribunal penal. No obstante, la labor judicial llevada a cabo en Alemania constituye un éxito para el Estado de derecho que los terroristas desprecian".
Verdad incompleta
En Suiza, el periódico Basler Zeitung, de Basilea, comenta que el proceso sólo sacó a la luz una parte de la verdad. "El gobierno de Berlín, que defiende sostenidamente ante Estados Unidos su rechazo a una guerra contra Irak, podrá señalar que se dispone de una Justicia capaz de emitir veredictos contundentes. No era en absoluto obvio que el proceso de Hamburgo tuviera este desenlace. Las declaraciones de testigos, que debían refrendar que Motassadeq estaba en conocimiento de las actividades terroristas, a menudo resultaron pálidamente convincentes. El hecho de que finalmente los jueces se plegaran tan claramente a los testigos de la acusación y dieran tan poco crédito a los de la defensa, provoca por lo menos sorpresa. Sea como fuere, tras el proceso de Hamburgo, los observadores no se quedaron con la impresión de conocer toda la verdad sobre la célula terrorista de Hamburgo. Y menos sobre el trasfondo de los atentados terroristas".
Positivo para Alemania
La Repubblica, de Roma, considera que el veredicto de Hamburgo es favorable para Alemania e indica: "Desde Alemania, que dice No a la guerra contra Irak, llega ahora la primera sentencia judicial dictada en el mundo contra un terrorista del 11 de septiembre.... El veredicto de Hamburgo constituye, también en el escenario político internacional, un paso importante para Alemania, que atraviesa una seria crisis en sus relaciones con Estados Unidos y Gran Bretaña. Esto, aunque la liberal legislación alemana restrinja el monto de la pena".